El matrimonio formado por Lorraine y Ed Warren se dedica a estudiar fenómenos paranormales. Cuando ante ellos llega Carolyn Perron comentándoles el pavor que le provoca a su familia una presencia que parece habitar en su casa no le conceden excesiva importancia al principio, pero algo en la expresión de la mujer les hace cambiar de opinión…

Dirección: James Wan. Producción: Evergreen Media Group, New Line Cinema, The Safran Company. Productores: Rob Cowan, Peter Safran, Tony DeRosa-Grund. Guion: Chad Hayes, Carey Hayes. Fotografía: John R. Leonetti. Música: Joseph Bishara. Montaje: Kirk M. Morri. Diseño de producción: Julie Berghoff. FX: Fractured FX, Pixel Magic. Intérpretes: Vera Farmiga (Lorraine Warren), Patrick Wilson (Ed Warren), Lili Taylor (Carolyn Perron), Ron Livingston (Roger Perron), Shanley Caswell (Andrea), Hayley McFarland (Nancy), Joey King (Christine), Mackenzie Foy (Cindy), Kyla Deaver, Shannon Kook, John Brotherton, Sterling Jerins, Marion Guyot, Morganna Bridgers, Amy Tipton, Rose Bachtel, Steve Coulter… Nacionalidad y año: Estados Unidos 2013. Duración y datos técnicos: 112 min. color 2.35:1.

 

Pese a la importancia que parece ir adquiriendo de un modo paulatino James Wan dentro del cine de terror contemporáneo, hasta la presente solo había visto su película Insidious. Saw no me había interesado (así como ninguna de sus continuaciones) debido a sus premisas, y tanto El silencio desde el mal como Sentencia de muerte, sencillamente, se me escaparon[1]. Y la referida Insidious no me había convencido en exceso; a un arranque brillante y atmosférico seguía un deslizamiento paulatino hacia la rutina más obvia dentro del género, a partir de un pobre guion que bebía de otras fuentes (Poltergeist a la cabeza) y con escasa imaginación visual en esa visita al otro lado.

Expediente Warren se inspira, en apariencia, en unos sucesos reales. El matrimonio formado por Ed y Lorraine Warren trabajó extensamente en una serie de casos sobrenaturales, entre ellos el famoso de Amityville, el de unos crímenes cometidos durante una posesión diabólica, el de una entidad licantrópica o el de la familia Smurl.

Veinte años atrás, Ed reprodujo ante el productor Tony DeRosa-Grund una grabación de una conversación mantenida con Carolyn Perron, seguido de una sugerencia del investigador de convertir eso en una película. Después de un tratamiento fílmico, el proyecto comenzó a desfilar por distintas oficinas de Hollywood, hasta que al fin ha logrado ver la luz.

La historia se centra en la familia Perron, conformada por el padre, la madre y cinco hijas. En 1971, en su granja recién adquirida de Harrisville, Rhode Island, comenzaron a detectar extraños e inquietantes fenómenos sobrenaturales. Finalmente, el matrimonio Warren intervino.

Es sorprendente cómo, con un punto de partida tan distinto (tanto por medio de responsables ajenos como a través de esa base “real”), el parecido de este film con el previo Insidious es, en principio, tan acusado. En líneas generales tenemos un punto de partida igual, pero luego el resultado es muy diferente. Podría decirse que Insidious es un borrador en todos los sentidos de lo que luego sería The Conjuring. Todo está más depurado, más trabajado, en todos los ámbitos.

Lo que destaca principalmente es el nivel interpretativo de la cinta. Sobresalen, en especial, las dos actrices protagonistas, Vera Farmiga y Lily Taylor, aunque los varones también brindan una sólida labor, así como las cinco niñas. Es un contraste sorprendente tras el nivel de telefilm de segunda que exhibía Insidious.

El guion, desde luego, no es el colmo de la originalidad, y es una acumulación de las constantes de este tipo de historias parapsicológicas que podemos ver a menudo en documentales televisivos que recrean dramáticamente sucesos similares. Es la labor de Wan lo que otorga esa fuerza al resultado final.

Habiendo visto solo Insidious, pero conociendo sus otros filmes argumentalmente y por algunas de sus imágenes, se percibe en Wan una serie de obsesiones temáticas y formales que, film tras film, va explorando, madurando y perfeccionando. El tema de los muñecos malignos sería uno de ellos, y el de las presencias preternaturales que acosan a una familia normal otro. Por medio de esos elementos nimios, Wan crea una atmósfera ominosa, y maneja con habilidad un “truco” tan denostado hoy día en el cine de terror como son los sustos, que han perdido efectividad y el respeto de los aficionados al género más serios por la trampa y engaño con que han sido empleados por directores sin imaginación, que únicamente emplean ruidos bruscos y elementos ajenos a la trama para asustar al espectador desprevenido —el llamado “susto del gato”, tristemente famoso—. Aquí, sin embargo, Wan asusta con lo que surge de la propia trama, de las imágenes, de las sombras y de lo que estas ocultan. El sentido atmosférico que logra instituir alcance buenos niveles, y se podría decir que Expediente Warren es una de las pocas películas auténticamente de terror que se ven ocasionalmente.

Otra virtud a destacar es la excelente recreación de época que ofrece el film, ambientado en 1971, y que muestra la apariencia de una película rodada en esa etapa; no solo eso: Wan aprovecha y la concibe en todos los sentidos como una película de terror setentera, con el tono para el cinéfilo cómplice preciso y la diversión que parece destilar aquel cine y que hoy día semeja perdido.

No cuesta demasiado percibir que la película se ha construido para crear una franquicia (aunque creo que mejor resultado daría en un formato de serie televisiva, bien hecha, desde luego). Bienvenido sea, desde luego, y esperamos que Wan siga por este camino que parece anunciarlo como uno de los grandes autores del terror de los próximos años.

 

Anécdotas

  • Título de rodaje: The Warren Files.
  • Título en Bolivia, Chile, Perú y Venezuela: El conjuro.
  • El presupuesto estimado del film es de trece millones de dólares.
  • En algunos cines de Filipinas que exhibieron la película algunos espectadores percibieron una presencia ignominiosa en el lugar, por lo cual en la sala hubo de acudir un sacerdote para bendecir la sala.
  • Rodada en orden cronológico.
  • Desde hacía veinte años rondaba en Hollywood la idea de una película basada en el matrimonio Warren.
  • En la escena en la cual Carolyn escucha la presentación de los Warren en una clase, la anciana en primera fila es Lorraine Warren.
  • Secuelas: Expediente Warren: El caso Enfield (The Conjuring 2, James Wan, 2016); Expediente Warren: Obligado por el demonio (The Conjuring: The Devil Made Me Do It, Michael Chaves, 2021).
  • Spin-offs: Annabelle (Annabelle, John R. Leonetti, 2014); Annabelle: Creation (Annabelle: Creation, David F. Sandberg, 2017); La monja (The Nun, Corin Hardy, 2018); La Llorona (The Curse of La Llorona, Michael Chaves, 2019); Annabelle vuelve a casa (Annabelle Comes Home, Gary Dauberman, 2019).
  • Estrenada en Estados Unidos el 19 de julio de 2013, al igual que en nuestro país. En España tuvo con anterioridad un debut mundial, el 8 de junio, durante la clausura de Nocturna, Festival Internacional de Cine Fantástico de Madrid.

 

Carlos Díaz Maroto (Madrid. España)

 

CALIFICACIÓN: ***⅟₂

  • bodrio * mediocre ** interesante *** buena **** muy buena ***** obra maestra

 

[1] El lector puede encontrar reseñas de algunas de estas películas en el blog. La presente, por supuesto, fue escrita antes del visionado de las otras.