Londres, año 2000. Van Helsing tiene una tienda de antigüedades, pero en su sótano guarda férreamente el ataúd de Drácula, manteniéndolo encadenado y con cruces. Un grupo de ladrones asalta el lugar, pensando que lo que en realidad guarda es algo valioso. Encuentran el ataúd inexpugnable y se lo llevan en un avión, donde el vampiro se liberará, haciendo que se estrelle cerca de Nueva Orleáns…

Dirección: Patrick Lussier. Producción: Dimension Films, Neo Art & Logic, Wes Craven Films, Carfax Productions Ltd. Productores: W.K. Border, Joel Soisson. Co-productores: Daniel K. Arredondo, Ron Schmidt. Productores delegados: Wes Craven, Marianne Maddalena, Andrew Rona, Bob Weinstein, Harvey Weinstein. Productor asociado: Tony Steinberg. Guion: Joel Soisson, según un argumento de J. Soisson y Patrick Lussier. Fotografía: Peter Pau. Música: Marco Beltrami. Montaje: Peter Devaney Flanagan, Patrick Lussier. Diseño de producción: Carol Spier. FX: CafeFX, Gray Matter FX, Hornet Animation, Rhythm & Hues Studios, Two Hours in the Dark. Intérpretes: Gerard Butler (Drácula), Christopher Plummer (Matthew Van Helsing / Abraham Van Helsing), Jonny Lee Miller (Simon Sheppard), Justine Waddell (Mary Heller-Van Helsing), Vitamin C [acreditada como Colleen Ann Fitzpatrick] (Lucy Westerman), Jennifer Esposito (Solina), Omar Epps (Marcus), Sean Patrick Thomas (Trick), Danny Masterson (Nightshade), Lochlyn Munro (Eddie), Tig Fong (Dax), Tony Munch (Charlie), Jeri Ryan (Valerie Sharpe), Shane West (JT), Nathan Fillion (padre David), Tom Kane (Anchor Man), Jonathan Whittaker (Gautreaux), Robert Verlaque (Dr. Seward), Randy Butcher, Bill Davidson, Peter Cox, Chris Lamon, Herb Reischl Jr., Duncan McLeod, Wayne Downer, Robert Racki, William Prael, Kaaron Briscoe, Scarlett Huntley, Harold Short, David J. Francis, Shimmy Silverman, Antonio Echeverría, Gary J. Tunnicliffe… Nacionalidad y año: Estados Unidos 2000. Duración y datos técnicos: 96 min. – color – 2.35:1 – 35 mm.

 

Una vez Wes Craven alcanzó cierta posición en la industria fílmica, pasó también a producir películas de género en busca de éxito comercial, por medio de otras obras no dirigidas por él. Ya tenía diversas cintas en ese sentido cuando surgió el proyecto de Drácula 2001 (Dracula 2000, 2000)[1], que pasó a dirigir Patrick Lussier, que había sido montador de varias de sus películas, y que debutara como realizador con la producción directa a DVD Ángeles y demonios 3 (The Prophecy 3: The Ascent, 2000). Después Lussier se haría cargo de las dos secuelas de esta, y de otras películas y series de televisión. En estos momentos tiene lista para estreno otra secuela, que parece ser su especialización, 47 Meters Down: The Wreck.

      

Por supuesto, el propio título del filme describe sus intenciones: modernizar la creación de Bram Stoker. Un tanto en la línea de la hammeriana Drácula 73 (Dracula A.D. 1972, Alan Gibson, 1972) —Lussier la citó como parte de su inspiración— escoge a esta criatura de las sombras y la trae a la actualidad del rodaje. Se supone que es una continuación directa de la novela, y el arranque es unos breves momentos del Demeter, con sus marineros muertos a bordo, y luego un único plano de Drácula vislumbrado entre la bruma del Londres victoriano.

La acción salta a Londres, en la actualidad, donde un descendiente de Van Helsing tiene una lujosa tienda de antigüedades, llamada Carfax Abbey, donde es asistido por un joven muchacho, Simon Sheppard, al que tutela en cierto sentido. Pero no le ha contado todo sobre su negocio, puesto que, en realidad, en el sótano tiene una cámara secreta, con cierre de caja fuerte, donde mantiene encadenado a Drácula, puesto que aún a día de hoy no ha descubierto el modo de matar al no muerto.

La película transcurre a ritmo de música del momento[2]. Además, la chica trabaja en una tienda de Virgin, y el rótulo de la casa se vislumbra con amplitud a lo largo del metraje, en la propia tienda, en camisetas y en rótulos callejeros. Y el tempo mismo de la cinta está acorde con todo ese envoltorio, e inclusive el look de los personajes, entre los cuales chirría el anciano Van Helsing, que parece un inserto de otra época. No así Drácula, que cuando resucita se ve un segundo con aspecto demacrado, para mutar en una figura joven y atractiva, que viste a la moda, y que, cuando pasea por la sociedad contemporánea visita discotecas y exclama un «genial».

Sin embargo, pese a lo que pudiera parecer, y aún con todos esos ingredientes, la película tampoco es un videoclip sin más. Sus responsables parecen amar el género, y lo tratan con respeto, dentro de esos cánones rejuvenecedores. La trama se sigue con interés, y representa un entretenimiento tan menor como entrañable, reconociendo tropos característicos de una temática grata. Aquí, como ya se ha dicho, Drácula disfruta de un poder que parece no tener quebranto, siendo inmortal, en apariencia. Los demás vampiros se pueden destruir por los métodos tradicionales, aunque se convierten a una velocidad aleatoria, según convenga a la trama. Y al final hay un golpe de efecto sobre la identidad de Drácula, que no desvelaremos, aunque en los medios se suele referir sin el menor escrúpulo.

Lo más llamativo de la película es su sorprendente reparto. Como Van Helsing tenemos al magnífico Christopher Plummer, que otorga dignidad y potencia a su personaje. El rol de Drácula corresponde a un jovencísimo Gerald Butler, con unos rasgos menos marcados de los que ahora luce, y que le hace parecer un dandi. Y, sobre todo, aparecen luego un montón de secundarios que ahora conocemos y reconocemos sorprendidos, así Jonny Lee Miller, Omar Epps, Sean Patrick Thomas, Danny Masterson, Lochlyn Munro, Jeri Ryan, Shane West o hasta Nathan Fillion en un leve rol de sacerdote.

Sin ser el guion nada excepcional, como dijimos, al menos cumple y se deja ver, con algunos elementos curiosos para el aficionado al personaje. Es una lástima la torpe dirección de Patrick Lussier, quien sencillamente no está capacitado para esa labor. Hace un trabajo industrial, sin un ápice de personalidad y estilo, como un funcionario que cumple sin más. Algunos planos ofrecen cierta belleza estética, eso es todo. No hay otra cosa en las imágenes que aquello que reflejan, ofreciendo una película que no pretende innovar en la historia del género ni, por supuesto, lo consigue.

 

Anecdotario

  • En 2001, la Academy of Science Fiction, Fantasy & Horror Films la nominó a un premio Saturn en la categoría de mejor película de terror.
  • Rodada con un presupuesto estimado de 54 millones de dólares.
  • La filmación aconteció entre el 21 de junio y el 7 de septiembre de 2000, y luego entre el 18 de octubre y el 2 de noviembre de 2000, en Londres, Inglaterra, Reino Unido, Nueva Orleans, Luisiana, Estados Unidos, y Toronto, Ontario, Canadá.
  • Sin acreditar, Scott Derrickson y Ehren Kruger hicieron retoques en el guion.
  • El personaje de Lucy Westerman es un guiño a Lucy Westenra, personaje de la novela de Bram Stoker.
  • El padre Uffizi, personaje interpretado por Jason Scott Lee en Drácula II – Resurrección (2003) y Dracula III: Legacy (2005), fue creado originalmente para esta película.

  • Christopher Plummer fue una de las primeras elecciones para el rol de Van Helsing. Aceptó sin dudarlo dado que era un gran fan de Drácula.
  • Se tardaron meses en escoger al actor que interpretara a Drácula, y al final fue seleccionado Gerald Butler dos días antes de comenzar el rodaje.
  • El personaje de Nathan Fillion, un sacerdote, fue añadido cuando se rodaron los reshoots, e hizo sus escenas en Halloween.
  • Secuelas:

Drácula II – Resurrección (Dracula II: Ascension, P. Lussier, 2003) [DVD].

Dracula III: Legacy (P. Lussier, 2005) [DVD].

  • Hubo un proyecto de un cuarto filme, del cual existe un guion, pero finalmente no fue rodado.
  • Estrenada en Estados Unidos el 22 de diciembre de 2000. En España se estrenó el 6 de abril de 2001.

 

Carlos Díaz Maroto (Madrid. España)

 

CALIFICACIÓN: **

  • bodrio * mediocre ** interesante *** buena **** muy buena ***** obra maestra

 

[1] Estrenada en Estados Unidos en diciembre de 2000, adoptó en aquel país el título de Dracula 2000, pero ya en otros países, dada la fecha, tomó la denominación de Dracula 2001, incluido nuestro país.

[2] Dieciséis canciones suenan a lo largo de toda la película, con intérpretes como Powerman 5000, Monster Magnet, Endo o Slayer. Y suenan dos temas de música clásica, Una noche en el Monte Pelado, de Modest Mussorgsky, y la Sinfonía Fantástica de Hector Berlioz.