Lucy regresa a su casa familiar, una mansión al borde de un acantilado en Hawái. Con ellos vive Ben, un chimpancé que sirvió a su fallecida madre para experimentos de comunicación. Cuando al simio lo muerda un animal con rabia, el carácter afable de Ben cambiará de modo drástico.
Dirección: Johannes Roberts. Producción: 18hz production, British Film Commission, Québec Production Services Tax Credit, The South Australian Film Corporation. Productores: Walter Hamada, John Hodges, Bradley Pilz. Productores delegados: Pete Chiappetta, Vicki Dee Rock, Andrew Lary, Johannes Roberts, Nathan Samdahl, Anthony Tittanegro. Productora ejecutiva: Patrícia Lino. Guion: Johannes Roberts, Ernest Riera. Fotografía: Stephen Murphy. Música: Adrian Johnston. Montaje: Peter Gvozdas. Diseño de producción: Simon Bowles. FX: Millennium FX (efectos de la criatura), Outpost VFX (efectos visuales). Intérpretes: Johnny Sequoyah (Lucy Pinborough), Jess Alexander [acreditada como Jessica Alexander] (Hannah), Troy Kotsur (Adam Pinborough), Victoria Wyant (Kate), Gia Hunter (Erin Pinborough), Benjamin Cheng (Nick), Charlie Mann (Drew), Tienne Simon (Brad), Miguel Torres Umba (Ben, el chimpancé), Amina Abdi (Susan), Albert Magashi (Matt), Rob Delaney (Dr. Doug Lambert), Robin Chalk (intérprete), Joe Abercrombie (editor), Nick Romano (policía), Kae Alexander (madre), Ben Pronsky (Ben[voz]), Stuart Whelan (pasajero)… Nacionalidad y año: Estados Unidos 2025. Duración y datos técnicos: 89 min. – color – 2.39:1 – DCP Digital Cinema Package.

Los monos y los simios, sin duda debido al parentesco genético que comparten con el ser humano, suelen inspirar simpatía en mucha gente. De ahí que se conviertan en elementos habituales del cine de terror para producir inquietud, precisamente por las similitudes y, al mismo tiempo, las desemejanzas que mantienen con nosotros. Películas como Doble asesinato en la calle Morgue (Murders in the Rue Morgue, Robert Florey, 1932), Phenomena (Phenomena, Dario Argento, 1985), En la sombra del Kilimanjaro (In the Shadow of Kilimanjaro, Raju Patel, 1985), Link (Link, Richard Franklin, 1986), Atracción diabólica (Monkey Shines, George A. Romero, 1988), Shakma (Hugh Parks, Tom Logan, 1990), El eslabón sangriento (Bloodmonkey, Bruce Leddy, Robert Young, 2006) o ¡Nop! (Nope, Jordan Peele, 2022) han manejado esa temática, por citar solo unos pocos ejemplos.

A todo ello se suma ahora Primate (Primate, 2025), película dirigida por el británico Johannes Roberts, todo un especialista en el género de terror. En ese sentido, cuenta con una filmografía abundante, aunque, por alguna razón, no he llegado a ver ninguna de sus obras. Pese a ello, goza de cierto crédito entre los aficionados gracias a su díptico «escuálido» compuesto por A 47 metros (47 Meters Down , 2017) y A 47 metros 2: el terror emerge (47 Meters Down: Uncaged, 2019). Sin haber visto estas películas, da la impresión de que aquí ha aplicado una técnica similar, reemplazando a un tiburón por un chimpancé. Al parecer, Roberts pasó mucho tiempo desarrollando esta idea, escribiendo y reescribiendo el guion. Resulta sorprendente que, tras tanto trabajo, el resultado final sea tan poco elaborado.

El filme se reduce a una única idea desarrollada a lo largo de hora y media; un metraje hoy casi modesto, teniendo en cuenta cómo se alargan actualmente las películas, pero que aun así se hace largo e interminable. Tenemos cuatro personajes femeninos, cuatro veinteañeras que quedan encerradas en una casa con un simio rabioso. Cuatro personajes indistinguibles entre sí, cuyo único rasgo de personalidad reside en un comportamiento abrumadoramente infantil. Y Roberts pretende que sintamos desvelo por ellas y preocupación por su destino.

Así pues, la cinta se divide en dos partes, la de los prolegómenos y la del intríngulis, por definirlo de algún modo. Los prolegómenos abarcan la llegada en avión, donde las chicas conocen a un par de chavales tan idiotas como ellas y con quienes flirtean; su llegada a la casa; y la presentación de los supuestos personajes y la situación con el simio. Después, el animal se vuelve rabioso y comienza a atacar. Eso es todo. No hay nada más.

Por ende, la película se prolonga de forma cansina, acumulando situaciones convencionales y previsibles. Se trata de una obra típica que reúne los peores vicios comerciales para contentar a un público de nulas exigencias. La realización es rutinaria, carente de cualquier rasgo de personalidad, y la trama, prácticamente inexistente. Solo destaca un leve elemento: los antecedentes que representa la relación de Ben con la madre de las protagonistas (mencionada en un diálogo, pues todo arranca tras la muerte de la progenitora). El animal fue entrenado para comunicarse mediante el lenguaje de signos y parece poseer una inteligencia superior a la media. La temática de la comunicación se refuerza por el hecho de que el padre, Adam, sea mudo; sin embargo, este elemento tampoco adquiere relevancia dentro del desarrollo de la trama y acaba presentándose como un simple cliché.

Primate pretende ser una película desinhibida, para divertir sin más, sin pretensiones. No obstante, recurre a unos recursos tan pueriles y una narración tan convencional que resulta incapaz de transmitir la más mínima sensación de diversión. Cualquier cinta de temática similar, de las que estrenaban directamente en vídeo en los años ochenta, ofrece mayor mordiente en todos los sentidos que esta inútil nadería.

Anecdotario
- Exhibida en diversos festivales de cine, así el Fantastic Fest, el Beyond Fest y el Denver Film Festival, en Estados Unidos, o el Rio de Janeiro International Film Festival, en Brasil.
- Presupuesto estimado: entre 21 y 24 millones de dólares.
- La película se rodó en estudios de sonido de Londres en decorados diseñados por Simon Bowles.
- Los efectos especiales relacionados con el chimpancé son en su mayoría prácticos. Ben es interpretado por un actor, Miguel Torres Umba, y el equipo de rodaje utilizó prótesis y marionetas para convertirlo en un animal convincente y aterrador.
- Hawái es el único estado de Estados Unidos donde no hay rabia. Además, es ilegal tener un chimpancé como mascota en Hawái. Ambos detalles se mencionan en la película.

- Troy Kotsur, que interpreta a Adam, el padre sordo de Lucy, es realmente sordo.
- El director se sincera sobre el hecho de que la idea de la película proviene de la novela de Stephen King de 1981 y de la adaptación cinematográfica de 1983, Cujo. «Soy un gran, gran fan de Stephen King y un gran fan de Cujo», dijo Roberts. Explicó que ver al perro de su madre dando vueltas alrededor de la piscina familiar le inspiró la película, en la que el personaje de Sequoyah, Lucy, y sus amigos se refugian en una piscina, sabiendo que Ben no sabe nadar y que su hidrofobia le mantendría alejado del agua. «Me pareció una idea realmente desagradable», dijo Roberts. «Sientes cierta simpatía por un perro. ¿Pero por los chimpancés? Simplemente me dan miedo. Los perros son una cosa, pero los chimpancés son unos putos cabrones».
- Estrenada en Estados Unidos el 9 de enero de 2026 y en España el 6 de febrero de 2026.
Carlos Díaz Maroto (Madrid. España)
CALIFICACIÓN: *
- bodrio * mediocre ** interesante *** buena **** muy buena ***** obra maestra
