El profesor en física y química Ned Brainard es el típico sabio despistado, hasta tal punto que se le ha olvidado por dos veces que se casaba. Ahora es la tercera ocasión en que lo va a hacer, y nuevamente se distrae con los cálculos para la creación de un producto que está desarrollando. Pero de ahí sale algo que él denominará «flubber».

Dirección: Robert Stevenson. Producción: Walt Disney Productions. Productor: Walt Disney [sin acreditar]. Productor asociado: Bill Walsh. Guion: Bill Walsh, basado en una historia de Samuel W. Taylor. Fotografía: Edward Colman. Música: George Bruns. Montaje: Cotton Warburton. Dirección artística: Carroll Clark. FX: Peter Ellenshaw, Eustace Lycett, Robert A. Mattey, Joshua Meador (efectos especiales). Intérpretes: Fred MacMurray (profesor Ned Brainard), Nancy Olson (Betsy Carlisle), Keenan Wynn (Alonzo P. Hawk), Tommy Kirk (Biff Hawk), Leon Ames (presidente Rufus Daggett), Elliott Reid (profesor Shelby Ashton), Edward Andrews (Ministro de Defensa), David Lewis (general Singer), Jack Mullaney (capitán de las Fuerzas Aéreas), Belle Montrose (Mrs. Chatsworth), Wally Brown (entrenador Elkins), Wally Boag (locutor del noticiario), Don Ross (Lenny), Forrest Lewis (oficial de policía Kelley), James Westerfield (oficial de policía Hanson), Alan Carney (primer árbitro), Charlie Briggs (Sig), Gage Clarke (reverendo Bosworth), Alan Hewitt (general Hotchkiss), Raymond Bailey (almirante Olmstead), Wendell Holmes (general Poynter), Leon Tyler (jugador nº 18), Ed Wynn (jefe de bomberos), Carroll Adams, Leon Alton, Don Anderson, Bill Baldwin, Paul Bradley, Paul E. Burns, Robert Burton, Ralph Clanton, Gary Clarke, Bill Cord, Don Dillaway, Sam Edwards, Bess Flowers, Charles Fogel, Paul Frees, Mike Fryer, Richard George, Gordon Jones, Colin Kenny, Harriet E. MacGibbon, Gordon Martin, Marlin McKeever, Mike McKeever, William Meader, Henry Norell, Gregg Palmer, Hank Patterson, Robert Perry, Paul Power, Guy Prescott, Maudie Prickett, Tony Regan, John Rice, Jeffrey Sayre, Ray Teal, Ned Wynn… Nacionalidad y año: Estados Unidos 1961. Duración y datos técnicos: 96 min. – B/N – 1.66:1 – 35 mm.

 

El personaje principal de Un sabio en las nubes (The Absent Minded Professor, 1961), Ned Brainard, se basó en parte en Hubert Alyea (1903-1996), profesor emérito de química de la Universidad de Princeton, conocido como «Dr. Boom» por sus demostraciones explosivas. Una de esas demostraciones tuvo lugar en el Pabellón Internacional de la Ciencia de la Exposición Universal de Bruselas de 1958, a la que asistió Walt Disney[1]. Tras presentarse ante él, el productor le dijo a Alyea que le había dado una idea para una película y lo invitó a California para que hiciera una demostración frente al actor Fred MacMurray, quien más tarde imitaría sus gestos en el filme.

 

Por otro lado, la trama está basada en el relato corto «A Situation of Gravity», de Samuel W. Taylor, publicado el 22 de mayo de 1943 en Liberty, una revista semanal de temática variada, , cuyos derechos Disney adquirió durante la Segunda Guerra Mundial junto con otros procedentes de la misma publicación. Taylor fue novelista e historiador; su padre y su abuelo paterno fueron figuras prominentes de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, es decir, los mormones. Asistió a la Brigham Young University y posteriormente sirvió en las Fuerzas Aéreas, en la oficina de relaciones públicas en Europa. Su obra literaria abordó temáticas diversas, aunque se centró principalmente en la novela criminal; además del cuento mencionado, tres de sus obras fueron adaptadas al cine como películas de serie B.

Un sabio en las nubes arranca, incluso antes de los créditos, con una de las demostraciones de Brainard ante sus alumnos, a resultas de la cual provoca una explosión; sobre una inmensa nube de humo negro aparece entonces el título. No tardamos en percibir el aire despistado de nuestro protagonista, un científico que responde a las reglas caricaturizadas que el cine le ha otorgado. Su novia está ya harta de que, cuando iban a casarse, él olvidara acudir en dos ocasiones; esta es la tercera. Ahora, cuando está a punto de salir, Ned descubre un fallo en su fórmula y vuelve a concentrarse en ella. Se produce otra explosión y pierde el conocimiento hasta la mañana siguiente. Pero el accidente da como resultado el «flubber», una sustancia pringosa que puede concentrarse como si fuera goma y que rebota hasta el punto de multiplicar exponencialmente su respuesta energética.

La trama se divide en tres vías narrativas. Por un lado, los intentos de Ned Brainard por recuperar la atención de su ex prometida, Betsy Carlisle, pretendida desde hace tiempo por otro profesor de una universidad competidora, Shelby Ashton, presentado de forma adecuadamente desagradable. Por otro, el intento de Brainard de dar a conocer su revolucionario invento, algo que, debido a su torpeza social, es incapaz de exponer de manera adecuada, prolongando las situaciones. Y, por último, la historia orbita en torno al «malo» de la función, el millonario corrupto Alonzo P. Hawk, antiguo mecenas del Medfield College que ahora pretende cerrarlo para explotar comercialmente sus terrenos y que, cuando descubre el coche volador de Brainard, tratará de sacar tajada del invento.

Por supuesto, la película es muy ingenua: la típica producción familiar de Disney concebida para pasar un rato divertido sin excesivas exigencias. No se busca realismo alguno; se plantea una premisa de ciencia ficción como base para desarrollar gags sencillos y amables. Así, la competencia entre Brainard y Ashton no pasa de unos piques discretos, en los que el primero humilla al segundo de manera tímida y nada hiriente. Se introduce un conflicto amoroso, una leve trama criminal y una sucesión de gags generados a partir del «flubber».

La sustancia mencionada es, como se ha dicho, una especie de goma pastosa. Cuando Brainard la crea, forma una pelota, la lanza al suelo y esta comienza a rebotar cada vez más alto ante la sorprendida mirada de su perro, Charlie. Más adelante, cuando el profesor asiste a un catastrófico partido de baloncesto entre su universidad y la rival, se le ocurre colocar el compuesto en la suela de las zapatillas de los jugadores, provocando saltos espectaculares. También lo utiliza para hacer volar su viejo coche, un Ford T. Los efectos especiales son muy logrados —fueron nominados al Óscar— y se realizaron mediante un proceso de matte con pantalla de sodio, así como con miniaturas y maquetas sostenidas por alambres. El único inconveniente es que la pantalla de sodio confiere a los actores un tono de piel excesivamente moreno.

Robert Stevenson, director con amplio oficio a sus espaldas, maneja los elementos con soltura y desparpajo, otorgando a la película un ritmo agradecido. También cabe destacar la solvencia de los intérpretes: un estupendo Fred MacMurray; una Nancy Olson algo cursi, en un personaje concebido así (con un matiz que hoy puede resultar políticamente incorrecto); y un desopilante Keenan Wynn como el villano. Merece mención asimismo Tommy Kirk, reciente exestrella infantil de Disney, que interpreta al hijo del antagonista: si inicialmente ayuda a su padre es por buscar su aprobación, aunque pronto se distanciará de sus actividades delictivas.

No puede exigirse a Un sabio en las nubes algo que no pretende ser. Si se buscara el realismo que hoy se demanda con insistencia, los saltos que el «flubber» impulsa provocarían, como mínimo, graves lesiones de menisco. En realidad, da la impresión de que el ficticio pueblo de Medfield existe en una realidad alternativa, no muy distinta de las poblaciones de las cintas animadas de Disney, donde todos son felices y los villanos resultan discretamente eficaces para poner en marcha la dinámica que la historia requiere. Como tal, es un entretenimiento tan sencillo como efectivo, y además muy bien realizado.

 

Anecdotario

  • Título en Argentina, México y Uruguay: El profesor distraído.
  • En los Oscar de Hollywood correspondientes al año 1962 fue nominada en las categorías de mejor fotografía en blanco y negro, dirección artística en blanco y negro y efectos especiales. Ese mismo año, en los Globos de Oro, Fred MacMurray fue nominado como mejor actor de comedia o musical.
  • Presupuesto estimado: dos millones de dólares.

  • Rodada en mayo de 1960, en los Walt Disney Studios, en Burbank, California, así como en la University of Nevada-Reno, en Reno, Nevada, y en el Renwick Gym del Pomona College, en Claremont, California.
  • Don DaGradi imaginó las tomas, desde los ángulos de cámara hasta los ejes del desarrollo de los personajes, para la escena principal de la película, el partido de baloncesto. La preproducción de esta escena duró más de dos meses y dos semanas de rodaje.
  • La canción «Medfield Fight Song» fue escrita por Richard M. Sherman y Robert B. Sherman, debut del dúo de hermanos para una película de Disney.
  • El perro Charlie es interpretado precisamente por Charlie, que reaparecería en la secuela.
  • Ed Wynn interpreta al jefe de bomberos; su hijo Keenan Wynn es Alonzo Hawk; y el hijo de Keenan, Ned Wynn, da vida a un niño sin acreditar.
  • Keenan Wynn también da vida a Alonzo Hawk en la secuela El sabio en apuros (Son of Flubber, 1963) y también en Herbie, un volante loco (Herbie Rides Again, 1974). Keenan hace un personaje similar en Un candidato muy peludo (The Shaggy D.A., Robert Stevenson) ambientada igualmente en la ciudad de Medfield.
  • La película Mi cerebro es electrónico (The Computer Wore Tennis Shoes, Robert Butler, 1969) también se ambienta en el Medfield College. Esta es, además, la primera de una trilogía centrada en el estudiante Dexter Riley (Kurt Russell) y ambientada en esa universidad. Las siguientes fueron Te veo y no te veo (Now You See Him, Now You Don’t, Robert Butler, 1972) y The Strongest Man in the World [vd/tv: El hombre más fuerte del mundo, Vincent McEveety, 1975].
  • Esta fue la primera película que vio Paul Schrader en su vida. No le impresionó demasiado.
  • El uso del blanco y negro vino propiciado para poder hacer uso de cables invisibles para las escenas de trucajes. Años después, con la técnica avanzada, ya se pudo hacer lo mismo en Mary Poppins (Mary Poppins, R. Stevenson, 1964), ya en color.
  • Existen dos versiones del filme (una en 1986 y otra en 1997), ambas atrozmente coloreadas. Irónicamente, fue nominada al Oscar a la mejor fotografía en blanco y negro.

  • Tuvo dos adaptaciones al cómic: la primera en Dell Four Color nº 1199 (abril de 1961), con guion de Eric Freiwald y Robert Schaefer y dibujo y entintado de John Ushler; y la segunda por parte de Gold Key Comics en Shaggy Dog/The Absent-Minded Professor Double Feature nº 1 (agosto de 1967), en formato gigante.
  • Secuelas:

El sabio en apuros (Son of Flubber, Robert Stevenson, 1962).

Disneyland: «The Absent-Minded Professor» (1988), de Robert Scheerer [episodio serie TV]. En apariencia un remake, es más una secuela spiritual.

Disneyland: «The Absent-Minded Professor: Trading Places» (1989), de Robert Scheerer y Bob Sweeney.

  • Remake:

Flubber y el profesor chiflado (Flubber, 1997), de Les Mayfield.

  • La película fue exhibida en dos partes en 1979 en el programa de televisión Disney’s Wonderful World, el 9 y el 16 de septiembre.
  • Estrenada en Estados Unidos el 16 de marzo de 1961, y en España el 9 de octubre de 1961 (a nivel general), el 31 de octubre de 1961 (en Barcelona) y el 13 de noviembre de 1961 (en Madrid, en los cines Real Cinema, Torre de Madrid y Richmond).

 

Carlos Díaz Maroto (Madrid. España)

 

CALIFICACIÓN: ***

  • bodrio * mediocre ** interesante *** buena **** muy buena ***** obra maestra

 

[1] El estudio Disney había producido una película de visión circular de 360° titulada America the Beautiful, que se presentó en el mismo pabellón. La obra muestra los paisajes más bellos de Estados Unidos en nueve pantallas dispuestas en círculo alrededor del espectador, y actualmente se exhibe en el área de Tomorrowland del Disneyland de Orlando.