El doctor Jekyll es famoso en la ciudad por su comportamiento humanitario, atendiendo a los más pobres de Londres. En su casa tiene un laboratorio, donde intenta desarrollar una fórmula que elimine los más bajos instintos del ser humano. Cuando la consigue, la prueba sobre sí mismo y se transforma en el horrendo Mr. Hyde.

Dirección: Rouben Mamoulian. Producción: Paramount Pictures. Productor: Rouben Mamoulian. Co-productores: . Productor ejecutivo: Adolph Zukor. Productores asociados: . Guion: Samuel Hoffenstein, Percy Heath, según la novela de Robert Louis Stevenson. Fotografía: Karl Struss. Música: Rudolph G. Kopp, John Leipold, Ralph Rainger (música de stock), Herman Hand (adaptador del tema de Bach). Montaje: William Shea. Dirección artística: Hans Dreier. FX: Wally Westmore (efectos de maquillaje). Intérpretes: Fredric March (Dr. Henry Jekyll / Mr. Edward Hyde), Miriam Hopkins (Ivy Pearson), Rose Hobart (Muriel Carew), Holmes Herbert (Dr. John Lanyon), Halliwell Hobbes (general de brigada Danvers Carew), Edgar Norton (Poole), Tempe Pigott (Mrs. Hawkins), Leonard Carey (Briggs, criado de Lanyon), Arnold Lucy (Utterson), G.L. McDonnell (Hobson, criado de Carew), Eric Wilton (Briggs, criado de Lanyon), Robert Adair, Frank Goddard, Pat Harmon, Sam Harris, Boyd Irwin, Tom London, Murdock MacQuarrie, Eric Mayne, John Rogers, Douglas Walton… Nacionalidad y año: Estados Unidos 1931. Duración y datos técnicos: 98/96/80 min. B/N 1.20:1.

 

El gran Rouben Mamoulian (1897-1987) fue un realizador absolutamente innovador, que aún hoy en día merece ser objeto de una revaloración que lo reconozca en su justa medida. Concedió títulos de gloria a géneros como el musical, el cine de gánsteres y el de aventuras, y al terror proporcionó con la presente su única muestra. El arranque del film es antológico, en un plano secuencia (que no lo es del todo, pero funciona como tal) rodado en cámara subjetiva, y con los perfiles difuminados en oscuro, para simular nuestro campo de visión; cuando el protagonista incide su mirada sobre un espejo, y al fin le vemos el rostro, comprobamos que es el doctor Jekyll. El profesor llega al instituto, donde imparte clases, y es a partir de entonces cuando la narración varía de punto de vista: reparamos en diversos grupos de estudiantes y profesores, quienes comentan su opinión acerca del doctor. De esta manera se informa al espectador de que, a partir de ahora, veremos al doctor Jekyll del modo en que los demás lo ven. En todo caso, a lo largo del film el enfoque subjetivo regresará, en especial en la apabullante primera transformación.

También es por medio de un espejo donde presenciamos la referida primera transformación de Jekyll en Hyde, en un plano mítico rodado sin cortes. El director de fotografía, Karl Struss, ya efectuó el mismo truco en 1925, en la Ben-Hur (Ben-Hur: A Tale of the Christ), de Fred Niblo, donde lo utilizó en la escena en la cual la madre y la hermana leprosas del protagonista se curan de forma milagrosa. Struss explicó públicamente este efecto a finales de los sesenta, y parece que derivaba de trucos escénicos: en la versión teatral de 1887, en Londres, escrita por Thomas Russell Sullivan, y protagonizada por el famoso Richard Mansfield[1], se supone que se empleaba un sistema similar. El truco consiste, explicado de un modo simplificado, en usar de manera simultánea un foco y maquillaje, ambos de color rojo: iluminado el plano con esa luz, el maquillaje es invisible cuando se rueda en blanco y negro; el filtro rojo es eliminado de forma progresiva, y los rasgos ejecutados por medio del maquillaje van brotando poco a poco. Si a ello añadimos otros colores, en maquillaje y focos, el proceso es más paulatino y complejo.

El trabajo visual de Mamoulian resulta, por lo demás, espléndido. A lo referido con anterioridad cabe sumar una cámara de una gran movilidad, algo inhabitual en las creaciones de inicios del cine hablado. Efectúa atractivas transiciones de un plano a otro, ya sean sonoras –de la niña gimiendo de felicidad al comprobar que puede andar pasa a una anciana gimiendo de dolor– o visuales –las cortinillas, en particular de forma diagonal, que relacionan dos elementos, como los dos intereses femeninos del protagonista–. Resaltemos también el uso del encadenado, como uno en el cual Miriam Hopkins balancea una pierna de manera provocativa; el plano pasa a Jekyll y su amigo caminando por la calle, pero durante un largo momento quedará sobreimpresa la imagen de la pierna, como si no pudiera írsele al doctor ese detalle de la cabeza.

Debido a que su rodaje tuvo lugar en la feliz época pre-Code[2], el film ostenta una audacia expositiva imposible de ser plasmada solo un par de años después y, por supuesto, queda muy por encima de la posterior versión de la MGM. Aquí se nos plantea un estudio de la moralidad victoriana, con Jekyll/Hyde como eje vertebrador que violenta esa conciencia. Jekyll es un hombre joven y sano, que desea fervientemente casarse con su prometida, con el fin innegable de acostarse de una vez con ella; el hombre no lo oculta de manera hipócrita, como los demás. Ante su amigo comenta: «¿Puede un hombre que muere de sed olvidar el agua? ¿Sabes lo que pasaría con esa sed si se le negara el agua?» Hyde surge en respuesta a ese dilema, a esa sed, inducido pues por la represión puritana.

El elemento ya citado de los dos intereses amorosos del protagonista es una variación con respecto al libro, y proviene de la versión teatral, no acreditada, de Sullivan de 1887, al añadir a la prometida Muriel; de este modo se crea un contrapunto, entre el amor idealizado y el terrenal, con la mujer virtuosa frente a la prostituta. El maquillaje de Fredric March estaba inspirado en un hombre de Neanderthal, para simbolizar el primitivismo que impulsa los actos de Hyde, y a medida que avanza el film el aspecto va siendo cada vez más monstruoso, para reflejar cómo, de forma paulatina, el personaje va renunciando a su humanidad para abandonarse a los más bajos instintos.

 

Anécdotas

 

  • Título en Argentina: El hombre y la bestia.
  • En los Oscar de 1932 Fredric March consiguió un merecido Oscar, ex aequo con Wallace Beery por El campeón (The Champ, 1931), de King Vidor; también hubo nominaciones en las categorías de guion adaptado y fotografía. Ese mismo año, en el Festival de Venecia, March fue premiado como “actor favorito” y Mamoulian por la “historia más original”.
  • Rodada con un presupuesto estimado de 535.000 dólares.
  • Cuando MGM decidió hacer una nueva versión de la novela, con El extraño caso del doctor Jekyll (Dr. Jekyll and Mr. Hyde, Victor Fleming, 1941), compró por 1.250.000 dólares los derechos de la presente película (y de la de Barrymore) y la retiró de circulación, para evitar odiosas comparaciones. Durante años todas las copias de este film fueron buscadas y destruidas, y por un tiempo se consideró perdida.
  • Durante mucho tiempo solo estuvo disponible una versión resumida en 80 minutos, montada para una reposición en 1936. A mediados de 1990 se descubrió una copia íntegra, que además incluía unos planos que se habían censurado.
  • Para el papel de Jekyll/Hyde Adolph Zukor sugirió a Irving Pichel. Mamoulian lo rechazó, pues quería un actor que interpretara con convicción ambos personajes, y creía que Pichel solo sería creíble como Hyde. Luego se consideró a Phillips Holmes, pero se le rechazó por la razón contraria. Entonces Mamoulian sugirió a Fredric March. Zukor estuvo en desacuerdo, porque hasta entonces el actor solo había incorporado personajes ligeros. En algún momento, parece ser, se le ofreció el papel también a John Barrymore, protagonista de la versión muda El hombre y la bestia (Dr. Jekyll and Mr. Hyde, John s. Robertson, 1920), pero lo rechazó (otras fuentes indican que no pudo por estar bajo contrato con la MGM).
  • Miriam Hopkins rechazó el papel de Ivy, diciendo que prefería el de Muriel. Cambió de idea cuando Mamoulian le dijo que muchas grandes estrellas de Hollywood la podrían reemplazar en ese papel.
  • Edgar Norton, que interpreta a Poole, lo hizo inicialmente en teatro en 1898.
  • Un sobrino de Robert Louis Stevenson aparece como actor en el film en un cometido muy pequeño.
  • El sonido del corazón que se escucha es el del propio Mamoulian, grabado después de subir y bajar corriendo unas escaleras durante dos minutos.
  • Los créditos iniciales usan la «Tocata y fuga en re menor, BWV 565» de Johann Sebastian Bach.
  • Una versión radiofónica de esta película en sesenta minutos se hizo el 19 de noviembre de 1950, en el programa Theater Guild on the Air, con March repitiendo su papel.
  • Estrenada en Estados Unidos el 31 de diciembre de 1931 en una premier en Nueva York, después el 2 de enero de 1932, también en Nueva York, y masivamente el 3 de enero. En España se estrenó el 16 de enero de 1933 en el cine Astoria, de Madrid.

Bibliografía

 

El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde; por Robert Louis Stevenson; edición, estudio inicial y traducción de Carmen García Trevijano. Madrid: Cátedra, 2011. Colección: Base; nº 34. T.O.: Strange Case of Dr. Jekyll and Mr. Hyde (1886).

 

Carlos Díaz Maroto (Madrid. España)

 

CALIFICACIÓN: *****

  • bodrio * mediocre ** interesante *** buena **** muy buena ***** obra maestra

 

[1] Véase la mini-serie televisiva Jack el Destripador (Jack the Ripper, 1988), de David Wickes, con Michael Caine, donde se recrea esa versión teatral, con Armand Assante encarnando a Richard Mansfield.

[2] El pre-Code fue un período que tuvo lugar en la industria de Hollywood entre el advenimiento del cine sonoro, en 1929, y la implantación definitiva del código de censura conocido como Motion Picture Production Code, llamado popularmente código Hays, el 1 de julio de 1934.