El doctor Carter Nix es un experto en psicología infantil que ha decidido tomarse unas vacaciones en su trabajo para criar a la hija que tiene con su esposa Jenny, mientras ella sigue trabajando como médico en un hospital. Tiempo atrás, Jenny tuvo un idilio con el marido de una paciente terminal, y ahora él reaparece en su vida, reiniciándose el romance. Carter no lo puede consentir.

Dirección: Brian De Palma. Producción: Pacific Western para Universal Pictures. Productora: Gale Anne Hurd. Co-productor: Michael R. Joyce. Guion: Brian De Palma. Fotografía: Stephen H. Burum. Música: Pino Donaggio. Montaje: Robert Dalva, Paul Hirsch, Bonnie Koehler; director’s cut: Peet Gelderblom. Diseño de producción: Doug Kraner. FX: Thomas Floutz (efectos especiales de maquillaje), Todd Masters Company (efectos animatrónicos). Intérpretes: John Lithgow (Carter / Cain / Dr. Nix / Josh / Margo), Lolita Davidovich (Jenny), Steven Bauer (Jack), Frances Sternhagen (Dr. Waldheim), Gregg Henry (teniente Terri), Tom Bower (sargento Cally), Mel Harris (Sarah), Teri Austin (Karen), Gabrielle Carteris (Nan), Barton Heyman (Mack), Amanda Pombo (Amy), Kathleen Callan (Emma), Ed Hooks (encargado de la autopsia), Scott Townley (chico [Josh]), Jim Johnson, Karen Kahn, Noe Montoya, Riq Boogie Espinoza, Carolyn Morrell, W. Allen Taylor, Mary Uhland, Steve Schill, James Van Harper, Geoff Callan, John McGowan, Ezra J. Stanley… Nacionalidad y año: Estados Unidos 1992. Duración y datos técnicos: 92 min. color 1.85:1.

 

Si bien la idea de esta película le vino a Brian De Palma por medio de un amigo, que era psicólogo infantil y que decidió tomarse tiempo libre para estudiar a fondo el desarrollo psicológico de su propio hijo[1], en realidad viene a ser la enésima revisión del director de El fantasma del Paraíso (Phantom of the Paradise, 1974) del cine de Hitchcock[2]. En este caso, la fuente de referencia es, desde luego, Psicosis (Psycho, 1960). Si en el film basado en la novela de Robert Bloch la base era un caso de doble personalidad, en este caso tenemos un desorden de personalidad múltiple, lo que en la psicología actual se conoce como trastorno de identidad disociativo. Inclusive existe un homenaje directo al film de Hitchcock por medio de la escena del coche hundiéndose en el pantano, filmada con idéntico encuadre, aunque añadiendo una perversa variación.

   

Fue mientras De Palma rodaba La hoguera de las vanidades (The Bonfire of the Vanities, 1990) que se le ocurrió la idea de una cinta de suspense y terror ambientada en un parque de juegos infantil. Parte del inicio de la trama provino de su propia experiencia cuando tuvo una relación con una mujer casada; mientras la veía dormir, se preguntó qué pasaría si no la despertaba. Esta era la primera película de intriga de De Palma, tras Doble cuerpo (Body Double, 1984), y suponía todo un riesgo, dado que la crítica, que se la tenía jurada desde hacía tiempo, podría considerar que representaba un retroceso en su carrera.

De Palma aplica a la historia un tono de humor perverso, al que debe mucho la extraordinaria y guasona interpretación de un John Lithgow pletórico, en un personaje que, al menos, ofrece cuatro personalidades distintas: él mismo, el doctor Carter Nix; su hermano gemelo Cain; Josh, que es su propia identidad anclada en un estadio infantil; y una entidad femenina, Margo. Y cabe no olvidar el estupendo trabajo que hace interpretando también al dr. Nix, con acento noruego, aunque la diferencia de matización de voces se extiendo a todos los personajes que ofrece. En los planos con los desdoblamientos De Palma juega muy bien con el encuadre, haciendo plano y contraplano, sin hacer coincidir ambas naturalezas, para no engañar al espectador. De hecho, hay una estupenda secuencia de transmisión de identidades en la escena del parque, cuando la cámara hace un travelling lateral para unir a ambos hermanos con un árbol de por medio: uno se va, la cámara le sigue, pero al otro lado del árbol no se ve a nadie; luego la cámara vuelve a la posición inicial y Lithgow reaparece, ahora con otra personalidad. A partir, pues, de una estructura complicada[3], se nos ofrece el caso del doctor Carter Nix, psicólogo infantil del que iremos descubriendo poco a poco lo muy complejo de su personalidad.

De Palma lo narra todo con su peculiar estilo, donde se incorporan regocijantes salidas de tono ―la enferma terminal que despierta pillando a su marido con la doctora y le da un patatús, la fuga de Lithgow de las dependencias policiales vestido con peluca de señora, el soberbio plano final, idéntico a uno que ofrecía Dario Argento en Tenebre (Tenebre, 1982)―. Todo ello, por supuesto, rodado del modo excepcional en que De Palma filmaba en esa época, utilizando un elemento que, personalmente, me cautiva, como es el rodar en un único plano dos motivos a diferentes distancias y ofrecer ambos enfocados ―la profundidad de campo es una asignatura pendiente en gran parte de los directores contemporáneos―. Además, nos dona un extraordinario plano secuencia que dura cuatro minutos y catorce segundos, cuando la doctora Waldheim explica a los policías el caso de Nix, mientras recorren pasillos, bajan escaleras y entran y salen de un ascensor, hasta llegar a las dependencias del forense. También hay que resaltar, visualmente, el estupendo plano donde comienza a amanecer, y en el cual la fotografía de Stephen H. Burum va variando la luz de un modo apabullante.

La lógica de la historia, por supuesto, camina en todo momento sobre el filo del cuchillo de un psicópata, pero ello no parece importar a De Palma, quien parece más interesado en jugar con los personajes, conduciéndolos de un lado a otro, zarandeándolos como muñecos por parte de un niño furioso. Lolita Davidovich ―que ofrece cierto parecido físico con la Genevieve Bujold de Fascinación― es una esposa infiel que hará desvelar las complejas personalidades de su marido, quien, en un inicio, parece el esposo ideal, tal como lo define una amiga de ella, pero la mujer no está tan conforme, debido a un extraño comportamiento propiciado precisamente por las peculiaridades psicológicas del hombre.

Cabe destacar, por cierto, que la posterior película Múltiple (Split, 2016), escrita y dirigida por M. Night Shyamalan, ofrece no pocos parecidos en su protagonista, encarnado por James McAvoy, con el de la presente, pues aporta personalidades que se parecen a las que padece Nix, entre ellas dos personalidades masculinas discrepadas, un niño y una mujer. E incluso su relación con su anciana psiquiatra es muy parecida; aquí es la doctora Waldheim, interpretada por la excelente Frances Sternhagen, mientras que en el film de Shyamalan se trata de Betty Buckley, quien, mira tú por dónde, colaborase con De Palma en su debut en la pantalla grande con Carrie (Carrie, 1976).

 

El director’s cut

En 2012, Peet Gelderblom, director neerlandés[4] y, además, fan del cine de Brian De Palma, hizo un remontaje de esta película después de que De Palma hiciera público su disgusto de cambiar la primera mitad del filme durante la postproducción. En su origen, la película comenzaría con la subtrama de Jenny de la cinta y luego la subtrama de Carter Nix / Cain surgiría más tarde en la historia. Tras adquirir una copia del guion de De Palma, Gelderblom reordenó las escenas como se pretendía originalmente y lo hizo público en el sitio web Indiewire el 31 de enero de 2012, consiguiendo comentarios positivos, e incluso el propio Brian De Palma se mostró muy satisfecho con los resultados. Tanto es así que, cuando la obra iba a ser lanzada en Blu-ray por Shout! Factory en 2016, De Palma logró convencer a la compañía para posponer su lanzamiento inicial para que el Re-Cut pueda incluirse en el Blu-ray (lo mismo ha hecho en España Reel One).

Así pues, ese nuevo montaje comienza en la escena en la cual Jenny entra en la tienda de regalos. Ya en la edición para cines, ese momento adquiere un tono de “arranque”, y al verlo situado al inicio representa un arranque modélico. Además, toda esa parte da un aire similar al de Vestida para matar, con el personaje de Angie Dickinson evolucionando de manera análoga. Después, hay una escisión de la trama, cuando se vuelva hacia el personaje del marido, y encadena con un flashback que replantea todo lo acontecido. Algo afín ya había en el montaje previo, pero aquí queda más limpio, más coherente, aunque De Palma lo cambió, precisamente, para otorgar al espectador una narrativa más convencional. Lo gracioso es que ese giro de guion no solo no estropea la película, sino que refuerza ese efecto de la cotidianidad retorcida por la irrupción de un elemento perturbador, en este caso, la mente de Carter y la relación con su padre, el doctor Nix, muy a lo Matheson.

 

Anécdotas

  • Título de rodaje: Father’s Day.
  • Título en Argentina, México y Perú: Demente.
  • En 1992, en los premios Fangoria Chainsaw fue candidata en la categoría de mejor música. En 1993, la Academy of Science Fiction, Fantasy & Horror Films la nominó en las categorías de mejor actor (J. Lithgow) y actriz secundaria (F. Sternhagen).
  • En septiembre de 1992 la película fue presentada en los festivales de cine de Deauville, en Francia, y Venecia, en Italia.
  • Rodada con un presupuesto estimado de doce millones de dólares.
  • Se suele referir entre los fans que el personaje que John Lithgow interpreta en la serie Dexter, Arthur Mitchell (durante la temporada de 2009), en realidad es Cain, el hermano gemelo de Carter.
  • Gabrielle Carteris, en el papel de Nan, una víctima de Cain, era relativamente famosa en la época por su rol de Andrea Zuckerman en la serie Sensación de vivir (Beverly Hills, 90210, 1990-2000), pero en la cinta tiene un papel muy secundario, de una niñera.
  • Estrenada en Estados Unidos el 7 de agosto de 1992, y en España el 30 de diciembre de 1992.

Carlos Díaz Maroto (Madrid. España)

 

CALIFICACIÓN: *** (montaje de cines) **** (montaje del director)

  • bodrio * mediocre ** interesante *** buena **** muy buena ***** obra maestra

 

[1] Este elemento, y algunos otros, hacen recordar a la película El fotógrafo del pánico (Peeping Tom, Michael Powell, 1960).

[2] Ese ciclo hitchcockiano de De Palma está representado por Hermanas (Sisters, 1972) ―que supone una mezcla entre Psicosis, La ventana indiscreta (Rear Window, 1954) y La soga (Rope, 1948), Fascinación (Obsession, 1976) ―Vértigo / De entre los muertos (Vertigo, 1958)―, Vestida para matar (Dressed to Kill, 1980) ―Psicosis―, Impacto (Blow Out, 1981) ―la menos pura del ciclo, se inspira sobre todo en Blow-Up – Deseo de una mañana de verano (Blow-Up, 1966), de Michelangelo Antonioni, pero ofrece algunos detalles aislados de ciertos elementos hitchcockianos― y Doble cuerpo (Body Double, 1984) ―La ventana indiscreta, con elementos de Vértigo y Crimen perfecto (Dial M for Murder, 1954)―, así como la presente.

[3] Pero, al mismo tiempo, algo simplificada, véase subcapítulo dedicado al director’s cut.

[4] Para cine tiene una única película, When Forever Dies (2020), un extraño drama-film de montaje sobre la lucha de sexos. Ha tenido, sin embargo, una amplia carrera en la televisión, donde lleva haciendo series desde 2002 (y ninguna de ellas vista en España, faltaría más). También es autor de un documental de muy seductora apariencia, Remaking Fear: Evolution of the Body Snatchers (2018).