Un grupo de compañeros de trabajo efectúa un viaje de confraternización organizado por la empresa. Vuelan en dos helicópteros que, repentinamente, entran en una tormenta y se estrellan en una isla desconocida. Siete personas quedan allí, solas, y enfrentados a monstruos antediluvianos.

Dirección: Victor De Almeida. Producción: Proportion Productions. Productor: Tyler-James. Guion: Harry Boxley. Fotografía: Benny J. Smith. Música: James Cox. Montaje: Maria Galindo, Daniel Girling. FX: Mylene Alexandra Howson (efectos especiales de maquillaje), Prakash Mehta (supervisor de efectos visuales), Amal Singha (coordinador de efectos visuales), Luma Pixels (efectos visuales). Intérpretes: Darrell Griggs (Drew), Sian Altman (Beth), Andre Pierre (Jax), Dorothea Jones (Jenny Carlisle), Faith Kiggundu (Linda), Rob Kirtley (capitán Rawson), Amelie Leroy (Sue), Connor Powles (Jason), Toby Redpath (Issac), Chrissie Wunna (Phillipa), Danielle Scott (Kia). Nacionalidad y año: Reino Unido 2024. Duración y datos técnicos: 84 min. – color – 16:9.

 

A veces, la fascinación que puede despertar una película proviene no de su calidad o la imaginación de su planteamiento, sino por la excelsa mediocridad que exterioriza a todos los niveles. Jurassic Triangle (2024) —traducido al «castellano» de forma muy inteligente como Jurassic Zone— es uno de esos filmes que no puedes dejar de mirar, asombrado de la nula capacidad de todos los componentes implicados en su ejecución.

Tenemos a un grupo de empleados de una empresa que vuelan en dos helicópteros hacia un destino para efectuar uno de esos clásicos viajes de confraternización que hacen algunas compañías, por lo que parece. Ya esos primeros instantes ponen la mosca detrás de la oreja, puesto que el director filma esas escenas con la cámara fija, sin hacer vibrar lo más mínimo la imagen para que diera la impresión de que están dentro de un vehículo en movimiento. Además, esos planos frontales hacen aparentar que están dentro de un helicóptero grande y moderno, pero luego, cuando se ofrece el vuelo dentro de la tormenta, hay unos planos laterales que lo muestran diminuto y cutre.

Cutre. He ahí la palabra que define la película en toda su integridad. Los helicópteros se estrellan y los supervivientes (todos) llegan a una isla, en un prodigio de elipsis para eludir mostrar el accidente. Una vez en el lugar, se encuentran con que el piloto de uno de los helicópteros tiene una herida muy fea en una de las piernas. El personaje se pasará, por cierto, toda la película, ora lúcido, ora febril, según convenga al guionista.

El guionista es un tal Harry Boxley, un actor con una treintena de títulos a sus espaldas, que como libretista tiene un recorrido similar, pese a su juventud. Su primera película en esta modalidad fue Easter Bunny Massacre: The Bloody Trail (Jeremy Chi-Hang Au, 2022); en 2023 escribió la friolera de siete películas, en 2024 ocho, en 2025 seis, y tiene en perspectiva otras seis en distintas fases de producción, dos de ellas con unos títulos irresistibles: Bride of Frankenstein y King Kong takes London. Algunas de las previas también tienen denominaciones que las describen con claridad: Popeye’s Revenge, Tsunami Sharks, Island of the Dolls 2, Mary Had a Little Lamb… Entre ellas sobresale un título visto en nuestro país, La maldición de Cenicienta (Cinderella’s Curse, 2024), e inmediatamente posterior a la presente.

El trabajo que aquí efectúa no puede sino denominarse como mediocre. Crea unos personajes sin el menor atractivo en su desarrollo, intercambiables todos ellos y que solo se distinguen por su sexo, raza o edad. Las escenas de diálogos son insoportables, y como se intenta economizar la aparición de monstruos, estas son abundantes. Dentro de esos diálogos pueriles, tenemos alguna información de lo que está sucediendo; están en un vuelo hacia las Azores, por lo cual es evidente que se trata del Triángulo de las Bermudas, pero ellos lo llaman Triángulo del Diablo, otra zona similar ubicada en el Pacífico.

En la ficción de la película existe una isla «encantada», perdida en el medio del mar, de la que todos han oído hablar, y hay diferentes personas que hacia allí se trasladan para explorar. La hija del piloto herido allí se dirigió, fascinada por el mito, y también hay un grupo militar explorando la zona. El filme arranca, precisamente, con unos cuantos soldados atacados por una bandada de Pteranodon, aunque ellos los llaman pterodáctilos, como es de costumbre. Después, aparecerá un trío de soldados, liderados por uno que trata a los náufragos heridos como si fueran criminales peligrosos.

La isla está, en teoría, habitada por dinosaurios. Aparte de esos Pteranodon tenemos algún Tyrannosaurus rex, pero también aparece una araña gigante, algo que no termina de verse bien qué es y un par de criaturas que parecen sacadas de un bestiario fantástico, una especie de cíclope-escorpión. Por lo que parece, todas las bestias están recicladas de películas previas, no las escenas, sino el proceso de creación infográfico. Pese a ello, son mediocres a más no poder, y su aspecto carece por completo de integración con las imágenes reales.

Dirige el cotarro Victor De Almeida, proveniente del mundo del cortometraje, y que con la presente debuta en el largo. No le auguro un gran futuro, en vista de las credenciales que exhibe en esta muy mediocre película. De escaso metraje, es difícil aguantarla en su integridad, tal es el cúmulo de incapacidad que se atesora en ella. Los actores, por su parte, son también de una enorme insuficiencia, y los diálogos parecen doblados con posterioridad. Es difícil encontrar en esta aburrida y chapucera película un mínimo elemento del que referir un solo detalle que merezca nuestra simpatía. Acaso el gore, con el cual no se corta. De todas maneras, no es suficiente para aprobar una cinta que si se ve es por comprobar hasta qué punto llega la desfachatez de sus implicados. ¿Tan mala que es buena? No, ni eso es.

Anecdotario

Estrenada, tanto en el Reino Unido como en Estados Unidos, el 13 de febrero de 2024, en plataformas de internet. En España se exhibe a través de Prime Video.

Carlos Díaz Maroto (Madrid. España)

 

CALIFICACIÓN: •

  • bodrio * mediocre ** interesante *** buena **** muy buena ***** obra maestra