Scot Webster está siendo juzgado por un crimen que no ha cometido. Tratando de salvaguardar la honorabilidad de su hermana, Susan, esta al final estalla y cuenta todo lo sucedido, pero aun así él es condenado a muerte. Un científico, el doctor Parry, solicita hacerse cargo del cadáver para investigaciones. Su plan consiste en trasplantar su cerebro al cuerpo de un gorila.

Dirección: Stuart Heisler. Producción: Paramount Pictures. Productor: Jack Moss [sin acreditar]. Guion: Stuart Anthony. Fotografía: Victor Milner. Música: Gerard Carbonara, John Leipold (música de stock) [sin acreditar]. Montaje: Everett Douglas. Dirección artística: Haldane Douglas, Hans Dreier. Intérpretes: Ellen Drew (Susan Webster), Robert Paige (Larry Reed), Paul Lukas (W. S. Bruhl), Joseph Calleia (Deacon), Onslow Stevens (J. Stanley McMasters), George Zucco (Dr. Parry), Rod Cameron (Sam Daniels), Phillip Terry (Scot Webster), Marc Lawrence (Sleeper), Gerald Mohr (Munn), Tom Dugan (capitán Alton), Willard Robertson (teniente Strickland), Minor Watson (juez Pulver), George Meader (Dr. Knight), Cliff Edwards (Leon Beecher ‘Tips’ Stokes), Abner Biberman (Gregory, ayudante del Dr. Parry), Charles Gemora (el gorila), Edward Van Sloan (Dave, el guarda), Lowden Adams, Eric Alden, Sidney Algier, Richard Allen, Sergei Arabeloff, Bobby Barber, George Barton, Edward Biby, John Bleifer, Sammy Blum, Harry C. Bradley, Morgan Brown, Bill Caldwell, Jack Chapin, Gene Delmont, John Dilson, Florence Dudley, Emma Dunn, Fern Emmett, Estelle Etterre, Matty Fain, Margaret Farrell, Virginia Gaylord, Myron Geiger, Ruth Gillette, Maynard Holmes… Nacionalidad y año: Estados Unidos 1941. Duración y datos técnicos: 65 min. – B/N – 1.37:1 – 35 mm.

 

Stuart Heisler (1896-1979) fue un director artesanal del Hollywood clásico, sin un ápice de personalidad autoral; sus películas eran mejores o peores según el peso de los demás elementos —guion, intérpretes, nivel de producción…—. Pese a algunas labores como ayudante de dirección, destacó sobre todo como montador, función que ejerció entre 1921 y 1936, año en que debutó como realizador con Straight from the Shoulder (1936). Su primera película verdaderamente importante sería el estupendo noir La llave de cristal (The Glass Key, 1942), y a lo largo de su carrera brilló sobre todo en el cine criminal, dirigiendo en varias ocasiones a Humphrey Bogart. Su última película para cine fue el biopic Hitler (1962), aunque para entonces llevaba ya mucho tiempo volcado en la televisión.

The Monster and the Girl (1941) pertenece a su etapa inicial, cuando aún no se le confiaban producciones de cierto empaque industrial, y es, salvo error, la única película de carácter fantástico que rodó en toda su carrera. Justo antes había dirigido el filme con niños y perro The Biscuit Eater (1940), y justo después el thriller de misterio sobre gemelos Among the Living (1941). Es decir, se le adjudicaba prácticamente cualquier proyecto, sin atender a habilidades o especializaciones particulares (si exceptuamos la posterior inclinación hacia el policial y, en menor medida, el wéstern). The Monster and the Girl es, además, una película un tanto rara y atípica.

La cinta arranca en pleno juicio. En su escaso metraje —poco más de una hora—, aproximadamente la mitad se dedica a ese proceso, que incorpora algunos flashbacks para situar en contexto lo sucedido. Toda esa parte semeja un típico filme policial y, durante un tiempo, uno piensa que el título es simbólico y que el «monstruo» es el gánster que desencadena la tragedia. Al final, esos prolegómenos sirven para introducir la segunda parte del relato, donde el científico loco de rigor (encarnado por el especialista George Zucco) se hace cargo del cadáver del ejecutado y trasplanta su cerebro al cuerpo de un gorila (el habitual en estas lides, Charles Gemora). A partir de ahí, el hombre atrapado en el cuerpo del simio procederá a vengarse de quienes lo condenaron injustamente.

Nada fuera de lo común, como puede verse, salvo por esa estructura que combina dos géneros muy distintos, separados de forma abrupta, y por un conjunto en el que en realidad pocas cosas parecen tener verdadero sentido[1]. Nunca quedan del todo claras las motivaciones por las cuales un miembro de la banda, después de toparse con la protagonista (una adorable Ellen Drew) en la oficina del paro, la seduce, organiza una boda falsa y la pone luego a disposición de su gang (se supone que tras una noche de bodas frenética, a juzgar por el estado de la habitación del hotel y la expresión de beatitud con la que ella despierta).

El juicio, como tal, carece de solidez, y a los aficionados al subgénero les resultará enormemente decepcionante, pues nada se sostiene, en particular las actitudes histéricas y sin base legal del fiscal. El científico loco, por su parte, realiza la operación más por capricho que por un objetivo concreto, ya que ningún beneficio científico parece derivarse de introducir un cerebro humano en un cuerpo animal. Además, no se comporta como un villano: visita los lugares de los crímenes, sospecha lo ocurrido y finalmente informa a la policía de la situación.

Pese a todo, el filme no disgusta. Se sigue con simpatía y curiosidad, a la espera de comprobar adónde conduce todo, aunque el resultado sea tan trivial. Destaca sobre todo el amplio reparto lleno de actores de peso dentro de la serie B, con intérpretes característicos del cine negro repitiendo roles habituales, como Joseph Calleia y Marc Lawrence, y el prestigioso Paul Lukas como jefe de la banda. El científico loco es, como dijimos, George Zucco; el futuro astro del wéstern Rod Cameron aparece como periodista, y también interviene Edward Van Sloan —el doctor Van Helsing del Drácula (Dracula, Tod Browning, 1931) de la Universal— en una brevísima aparición de diecisiete segundos.

El tema del gorila asesino es todo un mito del cine de terror, especialmente durante las décadas de los treinta y cuarenta, donde llegó a conformar un auténtico subgénero dentro de Hollywood. En esta ocasión, el simio está interpretado por Charles Gemora, habitual en estos papeles[2]. El traje que viste es mucho mejor que los vistos en otras cintas de serie B; al fin y al cabo, se trata de una producción de la Paramount, una de las grandes compañías de la Meca del Cine y poco dada a este tipo de propuestas. En algunos planos se aprecian, como es común, los orificios de los ojos, pero en otros la integración es espléndida.

Tenemos, por tanto, una obra que a la vez es convencional y atípica, un poco rara, con un reparto sorprendente y un director igualmente inédito en el género. The Monster and the Girl no es una gran película, ni lo pretende: es un entretenimiento menor, pero agradable, que se sigue con simpatía por parte del aficionado. Heisler demuestra una solidez formal consistente y realiza una labor correcta dentro de los márgenes que maneja. El personaje víctima de toda la trama, hermano de la protagonista, es presentado como un hombre bueno y noble —para ello se nos muestra como organista en una iglesia— y, además, dueño de un adorable perro, Skipper, que tendrá una participación importante en la historia. De hecho, el plano final del filme está dedicado a él, y resulta desolador.

 

Anecdotario

  • Títulos de rodaje: D.O.A. / The Avenging Brain.
  • Título en Argentina: El monstruo y la joven. Título en México: La venganza del monstruo.
  • El rodaje ocupó entre finales de julio y finales de agosto de 1940, en los Paramount Studios, en Hollywood, Los Ángeles, California, Estados Unidos.
  • Participación del adorable perro Skipper, quien aparecería, al menos, en otras dos películas, La víspera de San Marcos (The Eve of St. Mark, John M. Stahl, [Irving Pichel], 1944) y The Enchanted Valley (Robert Emmett Tansey, 1948).

  • Más o menos remake del filme mudo Go and Get It (1920), de Marshall Neilan y Henry Roberts Symonds. Considerado perdido, recientemente se encontró una copia en los archivos de Milán de la Cineteca Italiana.
  • Estrenada en Estados Unidos el 6 de febrero de 1941, en Los Ángeles, California, y a nivel general el 28 de febrero de 1941. En España nunca se ha visto.

Carlos Díaz Maroto (Madrid. España)

 

CALIFICACIÓN: **

  • bodrio * mediocre ** interesante *** buena **** muy buena ***** obra maestra

 

[1] La junta de censura rechazó la historia original debido a elementos de la trama relacionados con la esclavitud blanca y el homicidio. El guion se modificó para insinuar que Susan había sido engañada por Munn. Esto también cambió el hecho de que Susan se viera obligada a prostituirse y trabajar como camarera en un bar para pagar la deuda de su apartamento.

[2] Charles Gemora estaba demasiado enfermo en aquel entonces para hacer más que primeros planos en la película, y el hombre que aparece en los planos generales era un doble.