Han pasado los años, y ahora Billy trabaja en una gran corporación en un edificio que ofrece todo tipo de oficinas e instalaciones. En ese lugar, los gremlins volverán a escaparse y a cometer de las suyas…

 Dirección: Joe Dante. Producción: Warner Bros., Amblin Entertainment. Productor: Michael Finnell. Co-productor: Rick Baker. Productores delegados: Steven Spielberg, Kathleen Kennedy, Frank Marshall. Guion: Charlie Haas, según los personajes de Chris Columbus. Fotografía: John Hora. Música: Jerry Goldsmith, [John Debney, sin acreditar]. Montaje: Kent Beyda. Diseño de producción: James H. Spencer. FX: Rick Baker (supervisor de efectos de criaturas), Manuel Beccaro (animatronics), Doug Beswick (animador de stop motion), Albert Whitlock (consultor de pinturas matte), Patrick Tantalo (efectos especiales), Christopher Duddy (efectos visuales). Intérpretes: Zach Galligan (Billy Peltzer), Phoebe Gates (Kate Beringer), John Glover (Daniel Clamp), Robert Prosky (abuelo Fred), Christopher Lee (doctor Cushing Catheter), Robert Picardo (Frank Forster), Dick Miller (Murray Futterman), Haviland Morris (Marla Bloodstone), Keye Luke (Mr. Wing), Kathleen Freeman (Microwawe Marge), Don Stanton, Dan Stanton, Jason Presson, Belinda Balaski, John Capodice, Paul Bartel, Kenneth Tobey, Julia Sweeney, Charles S. Haas, Gedde Watanabe, Leonard Maltin, Hulk Hogan, Jerry Goldsmith, John Astin, Henry Gibson, Bubba Smith, Tony Randall [voz], Frank Welker [voz], Joe Dante… Nacionalidad y año: Estados Unidos 1989. Duración y datos técnicos: 106 min. – Technicolor – 1.85:1 – 35 mm / 70 mm (inflado).

 

Bastantes años se tardó en llevar a cabo el rodaje de la secuela de la exitosa Gremlins (Gremlins, 1984), aunque poco después de su estreno, cuando la compañía fue consciente del éxito alcanzado, se ofreció a Dante la posibilidad de realizar una continuación. Este se negó entonces, al considerar que la historia estaba cerrada. Sin embargo, tras todo ese tiempo, el equipo de la primera se reunió casi al completo: Spielberg en la producción, Dante en la dirección —a quien se le prometió que podría hacer «lo que quisiera», además de concedérsele un presupuesto el triple del filme original[1], y al final, el realizador prefiera esta entrega por delante de la previa—, John Hora en la fotografía; Jerry Goldsmith en la música; y Zach Galligan, Phoebe Cates, Dick Miller y Kenneth Tobey, entre otros, en el reparto de la película (aunque el último desempeña un papel diferente).

Solo hay dos cambios, singulares e importantes, en la plantilla. Por un lado, el jefe del equipo de efectos especiales, Chris Walas, desapareció —optó por crear los trucajes y dirigir La mosca II (The Fly II, 1989)—, y fue sustituido por el muy superior Rick Baker, responsable de proezas como Un hombre lobo americano en Londres y Bigfoot y los Henderson (ambas merecedoras del Oscar), El monstruo de las bananas o El príncipe de Zamunda, con unos increíbles maquillajes para Eddie Murphy. Este relevo juega claramente en favor de la película, pues la concepción de los gremlins resulta mucho más rica y variada que en la primera, además de dotarlos de mayor movilidad (uno de los hándicaps de la original, donde casi siempre aparecían sentados o apoyados). Destacan, asimismo, las mutaciones que se producen, como el gremlin-araña y el gremlin alado, protagonistas de lo mejor del filme.

El otro cambio es el del guionista. En la primera fue Chris Columbus, quien esta vez no pudo encargarse del libreto al encontrarse dirigiendo Solo en casa (Home Alone, 1990),  por lo que fue sustituido por Charlie Haas. Una sustitución muy significativa, pues Haas había escrito previamente el guion de Martians Go Home [tv: Marcianos a casa, 1987], de David Odell, basado en la novela Martians, Go Home (1955) de Fredric Brown[2], obra con la cual tanto Gremlins como, sobre todo, Gremlins 2, la nueva generación (Gremlins 2: The New Batch, 1989) guardan no pocas concomitancias.

De este modo, la historia de esta secuela es una mezcla de la novela de Brown, El coloso en llamas (The Towering Inferno, John Guillermin, 1974) y Vinieron de dentro de… (Shivers, David Cronenberg, 1975), además de incluir un momento directamente tomado de La Rosa Púrpura del Cairo (The Purple Rose of Cairo, Woody Allen, 1985). En esta ocasión es la Gran Manzana la que se ve infestada por los bichos. Dante insistió en las entrevistas, con motivo del estreno, en «la genialidad del guionista de situar toda la acción en el interior de un edificio». ¿Genialidad? A uno le parece más bien una forma de ahorrarse problemas y dinero, evitando rodajes en exteriores y concentrando la acción en un único escenario. La ya mencionada escena del gremlin alado, que abandona el edificio y sobrevuela a los viandantes, sugiere lo que la película podría haber sido y no es.

El guion ofrece, en realidad, un juego autorreferencial que constituye, a la vez, lo mejor y lo peor de la cinta. Con respecto a la primera entrega potencia el humor y suaviza el terror, pero además dicho humor está repleto de guiños y rupturas de la cuarta pared; todo ello resulta, en apariencia, muy interesante y casi experimental. Sin embargo, la película acaba derivando en un mero catálogo de chistes más o menos conseguidos, inundado de homenajes al cine clásico, desde El fantasma de la ópera (The Phantom of the Opera, Rupert Julian [y, sin acreditar, Lon Chaney, Ernst Laemmle, Edward Sedgwick], 1925) a las películas de Edward G. Robinson o Carmen Miranda, entre otras muchas.

Cabe destacar la defensa del cine clásico frente al moderno: el magnate es tan raro que solo le gustan las películas en color; por los altavoces se anuncia la emisión de Casablanca, ahora coloreada y con final feliz; en uno de los monitores se puede ver la misma escena de ¡Qué bello es vivir! que aparecía en la primera, también coloreada. Existen, pues, unos escasos mimbres dramáticos que sirven de soporte para una colección encadenada de gags, perdiéndose la ligazón narrativa y ofreciendo el conjunto como un simple montaje de chistes. Destaca, por encima del resto del reparto, el magnífico trabajo de Christopher Lee, así como la inclusión final de una sugerencia de bestialismo. Imagino que el tan anunciado Gremlins III, que parece encontrarse ya en marcha, no proseguirá ese cruce entre humanos y gremlins que aquí se insinúa, y que todo volverá a empezar de nuevo. Es una lástima.

 

Anecdotario

  • En 1991 la Academy of Science Fiction, Fantasy & Horror Films nominó la película en las categorías de mejor cinta de fantasía —ganó Ghost: Más allá del amor (Ghost, Jerry Zucker, 1990)—, director, música, efectos especiales y actor secundario (Glover y Picardo).
  • Durante el rodaje, para evitar indiscreciones, le pusieron el título falso de Monolith.
  • Presupuesto estimado: cincuenta millones de dólares.
  • Rodada entre mayo y septiembre de 1989.

  • Las escenas de animación al principio y al final son debidas a Chuck Jones. En algunas copias se elimina la escena inicial. Jones ya se había retirado y regresó para efectuar este trabajo especial.
  • En la película hay un gag que hace aparentar que la cinta se estropea; cuando se editó en vídeo, esa escena se reemplazó por otra más adecuada para ese medio técnico. En la primera aparece Hulk Hogan; en la segunda, John Wayne, en un plano tomado de Chisum (Chisum, Andrew V. McLaglen, 1970). La edición en DVD ofrece la versión de cine, y la escena para vídeo está incluida como un «huevo de pascua».
  • Tal como sucedió en la primera entrega, aquí se vuelven a ver imágenes de ¡Qué bello es vivir! (It’s a Wonderful Life, Frank Capra, 1946), así como de otras muchas películas.
  • En un cameo aparece Jerry Goldsmith con su mujer vendiendo yogur.

  • Cuando Gizmo ve por primera vez al conserje (John Astin), dice «Gómez», en referencia al personaje de la serie La familia Addams (The Addams Family, 1964-1966) que Astin hizo famoso.
  • La toma aérea inicial de la ciudad de Nueva York era material de archivo de Superman IV: En busca de la paz (Superman IV: The Quest for Peace, Sidney J. Furie, 1987).
  • Spielberg ordenó cortar la película por ser demasiado larga. «Hay demasiados gremlins», dijo.
  • Tanto Robert Picardo como Dick Miller aparecen en prácticamente todas las películas de Dante; Picardo es conocido como el doctor holográfico de Star Trek: Voyager y Star Trek: Starfleet Academy, y Miller por las películas de Corman de los cincuenta y sesenta.
  • Siguiente entrega: Gremlins 3 (Chris Columbus, 2027) [en producción].
  • Estrenada en Estados Unidos el 15 de junio de 1990 y en España el viernes 27 de julio de 1990, en Madrid en los cines Palacio de la Música, Lope de Vega, Cid Campeador, Amaya, Juan de Austria, Novedades, Aluche y Florida.

Carlos Díaz Maroto (Madrid. España)

 

CALIFICACIÓN: **

  • bodrio * mediocre ** interesante *** buena **** muy buena ***** obra maestra

 

[1] La preproducción se inició con otros directores que fueron rotando, así como otros guionistas: un rumor habla de un guion absolutamente infame sepultado en las catacumbas de la Warner; entre las ideas descartadas estaba un «Gremlins en Las Vegas» e incluso un «Los Gremlins en Marte».

[2] Marcianos Go Home!; por Fredric Brown; traducción de Luis García Pardo. Barcelona: Bibliópolis, 2003. Colección: Bibliópolis Fantástica; nº 6. También publicada como Marciano, ¡vete a casa! y Marciano, vete a casa.