Kôji es un taxista que un día recibe una llamada de un compañero: está enfermo y le ruega que se haga cargo de una clienta. Se trata de Sumire, una anciana que abandona su hogar y se dirige a vivir a una residencia, fuera de Tokio. Durante el largo viaje la mujer le irá contando a Kôji su vida.
Dirección: Yōji Yamada. Producción: Shochiku, Artémis Productions, Pathé, TF1 Films Production, Une Hirondelle Productions. Productor: Shunsuke Fusa. Plan de producción: Yoshitaka Ishizuka. Guion: Yūzō Asahara, Yōji Yamada, según el guion de Christian Carion y Cyril Gély. Fotografía: Masashi Chikamori. Música: Taisei Iwasaki. Montaje: Hiroshi Sugimoto. Dirección artística: Takashi Nishimura. Intérpretes: Chieko Baisho (Sumire Takano), Takuya Kimura (Kôji Usami), Yu Aoi (Sumire de joven), Takaya Sakoda (Takeshi Ogawa, marido de Sumire), Yuka (Kaoru Usami, esposa de Kôji), Runa Nakashima (Nana Usami, hija de Kôji), Misuzu Kamino (Nobuko Takano, marido de Sumire), Lee Jun-young (Kim Young-gi), Takashi Sasano (Seiichiro Abe), Yura Kimura (Yu Takano, hijo de Sumire), Sanma Akashiya (Sada, un compañero de Koji [voz]), Shinobu Otake (Keiko, hermana de Koji [voz]), Nenji Kobayashi, Makita Sports, Masayasu Kitayama, Masaki Naitô… Nacionalidad y año: Japón 2025. Duración y datos técnicos: 103 min. – color – 1.85:1 – D-Cinema.

Un taxi en Tokio (Tokyo Taxi, 2025) es el remake de una película franco-belga, Un paseo con Madeleine (Une belle course, Christian Carion, 2022)[1], que no he visto, aunque pienso ponerle remedio. Es sorprendente, porque viendo esta versión nipona, el espíritu, la sensibilidad y el pálpito emocional japonés se vislumbra en cada uno de sus fotogramas. Sin haber visto el original, insisto, da la impresión de que la adaptación se ha efectuado con mimo y esmero, y ha aprovechado muy bien la historia del país para ir ubicando las incidencias.

El argumento es muy sencillo, que no simple: una anciana contándole su vida a un taxista. Al principio, cuando rememora la guerra, posiblemente por cuestiones económicas, ello es reproducido por unas pocas láminas dibujadas con una fuerza apabullante, con unos rojos espectaculares. La siguiente remembranza será por medio de un filtro que distorsiona los recuerdos y, a partir de ahí, ya asistiremos a flashbacks rodados con normalidad, aunque la textura fotográfica varía, según las escenas se ambienten en el pasado o el presente.

La protagonista, sin lugar a dudas, es esa mujer, Sumire Takano, quien, con más de ochenta años, ha decidido retirarse a vivir a una residencia de ancianos para poder ser asistida. Kôji Usami, el taxista, es digamos el guía por esos recuerdos, el vehículo que permite a Sumire conducir su memoria por los hechos pasados. Pero, pese a ello, la historia de Kôji también es interesante: es un taxista que no está afiliado a ninguna compañía de taxis, para trabajar libremente; tiene una esposa, algo huraña, y una hija adolescente, alegre y vitalista. En asuntos económicos las cosas le van mal a la familia, pero cuando la chica, Nana, dice que quiere asistir a una universidad, él dice que por supuesto, aunque ello luego represente la tortura de plantearse de dónde van a sacar el dinero para matricularla.

La vida de Sumire es trágica: se enamora de un joven coreano mientras la guerra transcurre en ese país. Cuando esta acaba, él decide regresar para reconstruir su patria, y a ella la deja sin saber que está embarazada. Ese solo es el inicio de un largo calvario, que, a primera vista, puede parecer en exceso folletinesco, pero todo es narrado con sencillez y naturalidad. Además, la película está teñida por un leve matiz irónico, lo que aligera un tanto ese tono de melodrama, aunque las lágrimas están aseguradas al final del metraje, aviso.

El realizador de Un taxi en Tokio es el veterano Yôji Yamada, en lo que es su obra número 91 como director[2]. Yamada se graduó en la Universidad de Tokio en 1954, y ese mismo año ingresó en la compañía Shochiku, donde comenzó como director de segunda unidad o ayudante de realización, y también trabajó como guionista. Su debut al frente de las cámaras se produjo con la comedia Nikai no tanin (1961), y fue responsable de la larga saga «Otoko wa tsurai yo»; esta saga, cuyo título significa «Es difícil ser hombre», representa un emblema de la cultura japonesa, consta de cincuenta películas (la mayoría estrenadas entre 1969 y 1995) y narra las desventuras de Tora-san, un vendedor ambulante entrañable, torpe y de buen corazón que viaja por todo el país.

Salvo error, la primera película de Yamada que vimos en España fue El pañuelo amarillo de la felicidad (Shiawase no kiiroi hankachi, 1977), y últimamente, por suerte, los distribuidores le están prestando atención, con títulos como El ocaso del samurái (Tasogare Seibei, 2002), The Hidden Blade: la espada oculta (Kakushi ken: Oni no tsume, 2004), Una familia de Tokio (Tôkyô kazoku, 2013), Nagasaki, recuerdos de mi hijo (Haha to kuraseba, 2015), Maravillosa familia de Tokio (Kazoku wa tsuraiyo, 2016), Verano de una familia de Tokio (Kazoku wa tsuraiyo 2, 2017), Una madre de Tokio (Konnichiha, kâsan, 2023)…

Aparte de los inmensos valores narrativos de Un taxi en Tokio cabe destacar que, amén de un recorrido emocional sobre los personajes, el filme también presenta un itinerario urbano por la ciudad de Tokio, que me ha resultado sumamente interesante, mostrando barrios de la periferia, calles de tiendas y otras zonas que no suelen verse en películas de talante más «turístico». Y, por supuesto, como suele ser norma en el cine japonés, la fotografía ofrece unas texturas cromáticas que parecen olvidadas en gran parte del cine occidental, tan propenso a esos tonos ocres y mortecinos.

La relación entre la clienta Sumire y el taxista Kôji se va fraguando poco a poco, y de un modo natural van internándose en la intimidad, aunque Kôji es más reservado, y a la mujer le costará sacarle información. Ahora que Sumire abandona Tokio, quiere antes pasar por lugares que representaron algo para ella, y mientras los visita va recordando su pasado, sus recuerdos, sus sufrimientos y el modo que ha sabido salir adelante, pese a todo. Un taxi en Tokio es una hermosísima película, muy recomendable para aquellos espectadores que consideren que la emoción es uno de los instrumentos fundamentales para narrar cine.

Anecdotario
- Título original en grafía japonesa: TOKYOタクシー.
- En 2025, en los premios Nikkan Sports Film fue nominada en las categorías de mejor película, director, actor y actriz. Ese mismo año, en los premios Hochi Film, fue nominada en las categorías de mejor película, director y actriz secundaria (Yû Aoi). En 2026, en los premios de la Academia Japonesa, fue premiada en la categoría de mejor actriz, y nominada en las de mejor película, guion, actriz secundaria (Yû Aoi), música, fotografía, iluminación, dirección artística, sonido, montaje y debut del año (Runa Nakashima). Ese mismo año, en los premios Blue Ribbon, fue nominada en la categoría de mejor actor.
- Tokyo Taxi tuvo su debut en pantalla en Asia en la 38ª edición del Festival Internacional de Cine de Tokio el 29 de octubre de 2025, dentro de la sección «Centerpiece». También se presentó en la sección «Limelight» del 55º Festival Internacional de Cine de Róterdam en febrero de 2026.
- La película se rodó de febrero a abril de 2025 en localizaciones de Shibamata y Yokohama City, y la mayoría de las escenas se grabaron dentro del taxi por medio de la técnica «On-set virtual production» para mejorar la eficiencia de la filmación y el rendimiento de imagen. El «On-set virtual production» (producción virtual en el set) es una técnica cinematográfica en la que se utilizan pantallas LED gigantes como telón de fondo. Estas pantallas proyectan entornos 3D generados por ordenador en tiempo real, permitiendo a los actores y cineastas ver el escenario final mientras filman, en lugar de actuar frente a pantallas verdes.

- La película se estrenó para conmemorar el 130 aniversario de la compañía productora (y distribuidora) Shochiku.
- Estrenada en Japón el 21 de noviembre de 2025 y en España el 10 de julio de 2026.
Carlos Díaz Maroto (Madrid. España)
CALIFICACIÓN: ****
- bodrio * mediocre ** interesante *** buena **** muy buena ***** obra maestra
[1] Tuvo mucho éxito en Japón, a tal punto que fue nominada en 2024 a la categoría de mejor filme extranjero por parte de la Academia Japonesa (ganó Misión: Imposible – Sentencia mortal. Parte Uno).
[2] El 20 de octubre de 2025 se celebró un evento en la Torre de Tokio para conmemorar ese hecho. Yamada asistió al evento junto a los actores Chieko Baisho y Takuya Kimura.
