En 1987, Ryu y Ken compitieron en el primer torneo para el Guerrero Mundial, y algo sucedió que separó su larga relación amistosa de casi hermanos. Ahora, seis años después, el malvado e histérico M. Bison, dictador del país de Shadaloo, organiza en la ciudad de Metrolao un segundo torneo. Quiere de nuevo a ambos en las pistas, puesto que tiene un maquiavélico plan detrás de todo ello.

Dirección: Kitao Sakurai. Producción: Paramount Pictures, Legendary Pictures, Capcom Entertainment, Legendary Entertainment. Productores: Cale Boyter, Stefan Makhoul, Jason Momoa, Takayuki Nakayama, Mary Parent. Productores delegados: Jay Ashenfelter, Jonathan Hock, Jonathan Hook, Haruhiro Tsujimoto, Kenzo Tsujimoto. Guion: T. J. Fixman, Kitao Sakurai, según una historia de Dalan Musson, Gary Dauberman. Fotografía: Ken Seng. Música: Leo Birenberg, Zach Robinson. Montaje: James Thomas. Diseño de producción: Kevin Kavanaugh. FX: Daniel Carlisle (supervisor de control de movimiento de efectos especiales), Tristan Fitzgerald (supervisor de efectos especiales de roturas), Sandra Balej, Chris Morley, Edson Williams (supervisores de efectos visuales). Intérpretes: Noah Centineo (Ken Masters), Andrew Koji (Ryu), Callina Liang (Chun-Li), Joe ‘Roman Reigns’ Anoai (Akuma), David Dastmalchian (M. Bison), Cody Rhodes (Guile), Andrew Schulz (Dan Hibiki), Eric André (Don Sauvage), Vidyut Jammwal (Dhalsim), Orville Peck (Vega), Olivier Richters (Zangief), Hirooki Goto (E. Honda), Rayna Vallandingham (Juli), Alexander Volkanovski (Joe), Curtis ‘50 Cent’ Jackson (Balrog), Jason Momoa (Blanka), Mel Jarnson, Samantha Allsop, Kyle Mooney, Kristy Best, Tim Robards, Yaz Haddad, Joshua Lewis… Nacionalidad y año: Estados Unidos, Japón 2026. Duración y datos técnicos: 119 min. – color – 1.90:1 (versión IMAX, algunas escenas) / 2.39:1 (versión cine) – DCP Digital Cinema Package.

 

Ya con motivo del estreno de Resident Evil (Resident Evil, Zach Cregger, 2026) confesé que el mundo de los videojuegos son un absoluto misterio para mí, un territorio que jamás he explorado. Me suena la franquicia de Street Fighter por el hecho de haber visto previamente la primera película que de ella se hizo, Street Fighter: La última batalla (Street Fighter, 1994), impulsado por la simpatía que me inspira su director y guionista, Steven E. de Souza. Buscando documentación al respecto se me informa que Street Fighter es una franquicia japonesa de juegos de lucha desarrollada y publicada por Capcom. El primer juego, diseñado por Takashi Nishiyama y Hiroshi Matsumoto, surgió en 1987, y fue seguido por otros seis juegos más, varios spin-offs y crossovers, y numerosas apariciones en otros medios. El jugador controla al luchador Ryu para competir en un torneo mundial de artes marciales que abarca cinco países y cuenta con diez rivales.

Con estos precedentes, pues, tenemos aquí Street Fighter (Street Fighter, 2026), última adaptación al cine del juego. Legendary Entertainment adquirió los derechos para la adaptación cinematográfica y televisiva en abril de 2023, momento en el que la película ya se encontraba en fase de desarrollo activo, con Capcom como coproductora. Como director fue elegido el japonés nacido en Estados Unidos Kitao Sakurai, quien tiene a sus espaldas infinidad de cortometrajes, videoclips y trabajos televisivos con telefilmes y series. Como director de cine debutó con el thriller Aardvark (2010), que también escribió, al que siguió la comedia de cámara oculta Un mal viaje (Bad Trip, 2021) y ahora tenemos esta tercera labor a su cargo.

No semejan unos créditos demasiado sólidos para confiar en que ahora Sakurai ejecute algo consistente, y el hecho es que, una vez vistos los resultados, da la impresión de que ha sido captado, antes que por su trabajo como cineasta[1], por sus previas labores en el campo del videoclip[2], pues Street Fighter parece precisamente eso: un larguísimo videoclip de dos horas, con música a toda pastilla, luces de colores, ruido sin parar, personajes estereotipados y acción.

Hay un intento de otorgar un fondo a la historia por medio de una rivalidad que se establece entre distintos personajes, la más importante de ellas es la que establece esa amistad tan peculiar entre Ryu —el protagonista, como vimos, del juego— y Ken Masters —un rubito repelente introducido en el juego en 1987 como antagonista del héroe—. Dentro del reparto destaca también el malvado dictadorzuelo M. Bison, que en la película de 1984 era interpretado por Raúl Juliá, y que aquí es encarnado por el peculiar David Dastmalchian, desatadísimo, histérico y sobreactuado, como un malvado de dibujos animados.

De hecho, al final, la película acaba pareciendo, literalmente, una serie de dibujos animados de acción como las que se hacían en la década de los ochenta o noventa del pasado siglo, como las procedentes de Japón. Precisamente, uno de los rasgos que destacan de este Street Fighter es su uso de la animación al estilo anime: el prólogo se presenta por medio de este sistema, y después, a lo largo del filme, los muchos flashbacks que se van presentando para adornar la línea argumental también se ofrecen de igual manera.

El resultado es una cinta desmesurada, cargante, agotadora, un caos de ruido y furia. Súmese a ello personajes antipáticos, chulescos y engreídos todos ellos, sean héroes o villanos, una trama superficial, que en el último tercio se intenta adornar con un misticismo y una trascendencia del tres al cuarto y, sobre todo, un infantilismo en todos sus niveles que impide que te tomes en serio nada. La película, cierto es, no se toma en serio a sí misma, y no sé si ello mejora o empeora los resultados. En determinados aspectos, me ha recordado a un filme reciente que también procedía de un «juego», He-Man y los Masters del Universo (Masters of the Universe, Travis Knight, 2026), incluido su tinglado más o menos velado con el homoerotismo.

 

Anecdotario

  • Rodada en los Disney Studios de Sídney, Nueva Gales del Sur, Australia, así como ciertas localidades también de Sídney.
  • La película comienza con la variante de diseño del logotipo de Paramount Pictures al estilo de la década de 1990.
  • El escenario de la película, 1993, es el año en que Super Street Fighter II: The New Challengers (1993) se lanzó para salas de juegos. La historia y la ambientación del juego en sí también tienen lugar canónicamente en ese mismo año.
  • La cantante sudafricana Orville Peck interpreta a Vega, que en los videojuegos es española.
  • A Sébastien Vanicek (Posesión infernal: En llamas) se le ofreció la oportunidad de dirigir la película, pero rechazó la oferta para centrarse en sus propios proyectos. Igualmente, los hermanos Danny y Michael Philippou fueron nombrados directores antes de abandonar el cargo.

  • Adaptaciones del juego en imagen real:

Street Fighter: La última batalla (Street Fighter, Steven E. de Souza, 1994).

Street Fighter: La leyenda (Street Fighter: The Legend of Chun-Li, Andrzej Bartkowiak, 2009).

Street Fighter (Street Fighter, Kitao Sakurai, 2026).

  • También ha dado lugar a infinidad de series animadas, miniseries y otras variantes.
  • Estrenada en Estados Unidos el 16 de octubre de 2026, al igual que en Japón y en España.

 

Carlos Díaz Maroto (Madrid. España)

 

CALIFICACIÓN: *

  • bodrio * mediocre ** interesante *** buena **** muy buena ***** obra maestra

 

[1] También actuó con anterioridad como actor infantil, campo en el cual debutó con doce años en un papel secundario dentro del filme de artes marciales Campeón de campeones 3: La ley del odio (Best of the Best 3: No Turning Back, Phillip Rhee, 1995).

[2] Ha rodado para artistas como Julia Haltigan & the Hooligans y Health.