Una expedición espacial aterriza en la cara oculta de la Luna. Durante todo el vuelo, la única mujer que integra el grupo parece poseer conocimientos especiales sobre la ruta a seguir, y una vez llegados, conduce a los hombres por unas grutas, donde toman contacto con una civilización solo constituida por féminas.
Dirección: Arthur Hilton. Producción: Z-M Prod. Productores: Jack Rabin, Al Zimbalist. Guión: Roy Hamilton, según una idea de Jack Rabin y Al Zimbalist, supervisado por Donna M. Norridge. Fotografía: William P. Whitley. Música: Elmer Bersntein. FX: Jack Rabin, Al Zimbalist, David Commons, Willis Cook, Wah Chang. Montaje: John A. Bushelman. Intérpretes: Sonny Tufts (Laird Grainger), Victor Jory (Kip Reissner), Marie Windsor (Helen Salinger), William Phipps (Douglas Smith), Douglas Fowley (Walter Walters), Carol Brewster (Alpha), Suzanne Alexander (Beta), Susan Morrow (Lambda), Betty Arlen, Roxann Delman… Nacionalidad y año: Estados Unidos 1953. Duración y datos técnicos: 64 min. – B/N – 1.85:1 – 35 mm – 3D.

Cat-Women of the Moon [dvd: Las mujeres gato de la Luna, 1953] es otra de esas típicas películas que surgen cuando llega el momento de listar las peores de la historia del cine. Sin embargo, aun con sus limitaciones —que son muchas—, arroja mejores momentos que otras tantas cintas que gozan de ese dudoso honor, e incluso que algunas que no están mal consideradas.

El presupuesto del filme es ínfimo, como lo atestigua el pésimo decorado interior de la nave espacial o esa ambientación de la ciudad lunar, que más bien parece el sobrante de una película de romanos de segunda. Con todo, el aficionado está acostumbrado a lidiar con estas carencias y, en cierto modo, ha de someterse a las reglas del juego en este sentido. Pese a ello, los exteriores lunares, confeccionados por medio de pinturas matte, poseen una gran belleza, y las arañas gigantes, que aparecen únicamente para aportar algo de acción y metraje, están bien resueltas dentro de esas limitaciones técnicas.

Mayor problema para el resultado supone una realización plana, sin carisma, incapaz de sacar adelante los escasos aciertos del guion, más bien casuales, con todo, hilvanados en medio de una sucesión de lugares comunes y, lo que es peor, de situaciones desarrolladas unas veces en exceso y otras de manera insuficiente. Prolegómenos y diálogos pueriles abundan a lo largo del metraje para, en otros momentos, resolver conflictos con una mera frase y olvidarse de ellos. Buen ejemplo es el más que conciso clímax —además en off—, que deja al espectador perplejo, sin llegar a creerse que realmente haya sucedido.

Ante todo ello, la interpretación, algo envarada pero muy divertida, de Marie Windsor —la mejor del reparto, lo cual tampoco es decir mucho, pese a tratarse de una actriz que en otras ocasiones ha ofrecido grandes momentos—, así como ciertos detalles sobre su capacidad de premonición, apuntan hacia una película más interesante de la que finalmente se nos ofrece. Cabe mencionar también cierto tono regocijante e infantil en las relaciones humanas, con la libido dominando casi todas las acciones de los personajes, así como un aire involuntariamente naïf, especialmente apreciable desde una perspectiva actual.

En suma, no es una gran película, ni siquiera una buena, pero sí un gozoso divertimento que supera con creces a otras de similares limitaciones, aunque mucho más aburridas.

Anecdotario
- En los créditos Elmer Bernstein figura como Elmer Bersntien.
- Los trajes de astronauta y los interiores de la nave están reciclados de Project Moon Base (1953).
- El director, Arthur Hilton, comenzó como montador, siendo nominado al Oscar por la magistral Forajidos (The Killers, 1946), de Robert Siodmak.
- Planos de la película se aprovecharon para Valley of the Dragons (1961), de Edward Bernds.
- Inédita en España hasta su edición en DVD por parte de Absolute Distribution en la colección L’Atelier XIII y, después, por parte de La Casa del Cine para Todos.
Carlos Díaz Maroto (Madrid. España)
CALIFICACIÓN: *½
- bodrio * mediocre ** interesante *** buena **** muy buena ***** obra maestra
