Marta vive aislada en una cabaña del bosque, acompañada de su pequeño hijo Óscar y su madre Elena, a la que mantiene encadenada por medio de una ingeniosa serie de vías para moverse por la casa. Un día, en el lugar aparece un excursionista que se ha perdido, y toda la rutina del hogar se verá conmocionada.

Dirección: Hugo Stuven. Producción: Castelao Pictures, Castelao Productions, Crea SGR, Filmax, Instituto de la Cinematografía y de las Artes Audiovisuales (ICAA), La Maldad la Película, Movistar Plus, Radio Televisión Española (RTVE). Productores: Laura Fernández Brites, Carlos Fernández. Directora de Producción: Bet Rasquí. Productoras ejecutivas: Laura Fernández Brites, Valentina Chidichino. Guion: César De Nicolás, Santiago Lallana, Hugo Stuven. Fotografía: Ángel Iguácel. Música: Vanessa Garde. Montaje: Nacho Ruiz Capillas. Diseño de producción: Ana Alvargonzález. FX: Adrián Dimas, María Marrugat (efectos de maquillaje), Laura Canals, Iñaki Gil, David Heras (supervisores de efectos visuales). Intérpretes: Michelle Jenner (Marta), Luisa Gavasa (Elena), Pablo Derqui (Velasco), Dylan Radley (Óscar), Morgan Symes (padre)… Nacionalidad y año: España 2026. Duración y datos técnicos: 92 min. color.

 

El nido es el título de una excelente película española de 1980 escrita y dirigida por Jaime de Armiñán, y protagonizada por Héctor Alterio y Ana Torrent, y que trata la compleja historia de amor platónico entre un hombre maduro y una niña de trece años. Pero un término como «El nido» segrega también muchas connotaciones para desarrollar una historia macabra, siniestra, de terror en suma. Eso lo sabe muy bien Hugo Stuven, un gran amante del género.

El madrileño Hugo Stuven Casasnovas, nacido en 1978, es hijo del realizador televisivo Hugo Stuven Cangas (1940-2021) y la modelo María Jesús Casasnovas. Su padre fue responsable de infinidad de programas de TVE, desde el Más allá de Jiménez del Oso hasta el magacín Todo es posible en domingo, y más adelante pasó a trabajar también para cadenas privadas. El pequeño Hugo, viviendo en ese entorno, es lógico que se contagiara de ese ambiente. « De crío le robaba la handycam a mi padre y grababa a mi perro. Luego estudié Imagen y sonido pero empecé en el gremio como actor», refirió en alguna ocasión[1]. Esos comienzos son en series como Médico de familia (1995-1999) y Al salir de clase (1997-2002). Pero lo suyo era la creación, y su primer corto, El sótano (1998), lo rodó precisamente con actores de Compañeros (1998-2002), la serie en la que participaba entonces. Como dirigir sale caro, escribió una novela, El faro de las lágrimas perdidas (2011), con la que fue finalista del premio Minotauro, y debutó en el campo del largometraje con Anomalous (2016), una cinta de terror protagonizada por Lluís Homar. Ha tocado otros géneros, y también ha dirigido series de televisión, siendo su último trabajo la interesante Dime tu nombre (2025), una miniserie de terror.

Ahora vuelve a la pantalla grande con El nido (2026), en cuyo guion también ha participado, con una historia extraña de una familia desestructurada en medio de un bosque diríase milenario, y que hasta pasada cierta cantidad de metraje ni siquiera sabes en qué época transcurre. Podría decirse que el filme es una especie de variante de El bosque (The Village, 2004), de M. Night Shyamalan, mezclado con una posible cinta de terror elevado centrada en el entorno familiar, como podrían hacer cineastas como Robert Eggers —hay instantes que, en el aspecto ambiental, me han recordado a La bruja (The VVitch: A New-England Folktale, 2015)— o el Ari Aster de Hereditary (Hereditary, 2018).

Durante gran parte del metraje la película juega con una atmósfera opresiva e inquietante, que se conjuga en gran medida con la indecisión acerca de qué está sucediendo realmente, aunque también el espectador es consciente de que el guion se halla construido de manera que oculta datos aleatoriamente, de forma muy conveniente para mantener la intriga acerca de qué está acaeciendo.

Esta pieza minimalista entre tres personajes, conformada por la madre Marta (una Michelle Jenner con ojos siempre desorbitados), la abuela Elena (una inquietante Luisa Gavasa) y el niño Óscar (Dylan Radley), se ve violentada por un cuarto que surgirá de modo repentino, Velasco (Pablo Derqui), cuya aparición supondrá un revulsivo no solo para el grupo familiar, sino para la trama, que, a partir de ese momento, sufrirá no pocos cambios.

A nivel general, El nido es sumamente interesante. El problema estriba en que la información es suministrada en cantidades que, personalmente, considero que no benefician la integridad total del producto. Hacia su segunda mitad, los guionistas, el propio realizador junto a César De Nicolás[2] y Santiago Lallana[3], buscan acumular golpes de efecto sorpresa para que el espectador se vea anonadado, y es entonces cuando todo ese aire inquietante se va desmoronando por ese deseo de impactar.

Y en los instantes finales se nos acumula una gran cantidad de información en muy poco tiempo, en contraposición con la narrativa calma que ha precedido, permaneciendo el deseo de que todo ello hubiera dispuesto de mayor tiempo para su desarrollo. Todo lo que queda oculto durante la parte más extensa del metraje me parece más interés que todo lo que finalmente vemos. Es una lástima, porque el filme dispone de buenos mimbres no del todo bien ligados.

 

Anecdotario

  • Estrenada en España el 11 de septiembre de 2026.

 

Carlos Díaz Maroto (Madrid. España)

 

CALIFICACIÓN: **½

  • bodrio * mediocre ** interesante *** buena **** muy buena ***** obra maestra

 

[1] Citado por la Wikipedia en español, pero sin aclarar fuente.

[2] Precisamente, el creador de la previa serie de Stuven, Dime tu nombre, una interesante historia ambientada entre inmigrantes árabes en Toledo, con un djinn poseyendo a un niño, mientras se dirime un conflicto racial, pero igualmente descompensada en sus ingredientes argumentales.

[3] Suyo es el guion de otro filme de Stuven, Solo (2018), una intriga también minimalista acerca del suceso real de un surfista intentando sobrevivir a un accidente.