A consecuencia de las pruebas de la bomba de hidrógeno, un pulpo gigante de las profundidades marinas se vuelve radiactivo y asciende a la superficie, atacando los barcos y aproximándose a la costa, donde sus inmensos brazos atacan a las personas. El comandante de un submarino atómico y dos científicos se aliarán para combatirlo.
Dirección: Robert Gordon. Producción: Columbia. Productor: Charles H. Schneer. Productor delegado: Sam Katzman. Guion: George Worthing Yates, Hal Smith, según argumento de G. W. Yates. Fotografía: Henry Freulich. Música: Mischa Bakaleinikoff. FX: Ray Harryhausen, Jack Erickson. Montaje: Jerome Thoms. Intérpretes: Kenneth Tobey (comandante Pete Mathews), Faith Domergue (profesora Lesley Joyce), Donald Curtis (profesor John Carter), Ian Keith (almirante Burns), Dean Maddox Jr. (almirante Norman), Chuck Griffiths (teniente Griff), Harry Lauter (sheriff Bill Nash), Richard W. Peterson (capitán Stacy), Del Courtney, Eddie Fisher, Jules Irving, Jack Littlefield, William Bryant… Nacionalidad y año: Estados Unidos 1954. Duración y datos técnicos: 75 min. – B/N – 1.85:1 – 35 mm.

Los años cincuenta del pasado siglo fueron una buena oportunidad para que el gran Ray Harryhausen hiciese uso de sus facultades en los efectos especiales para el cine de ciencia ficción que se confeccionaba en la época; paulatinamente, su arte fue decantándose hacia otras modalidades temáticas, pero en esa época Harryhausen dio origen a El monstruo de tiempos remotos (The Beast From 20,000 Fathoms, 1953) de Eugene Lourié, It Came from Beneath the Sea [tv: Surgió del fondo del mar / La fiera del mar; dvd/bd: Surgió del fondo del mar, 1954], de Robert Gordon, Earth Versus the Flying Saucers [tv/dvd/bd: La Tierra contra los platillos volantes, 1956], de Fred F. Sears, y Twenty Million Miles to Earth [tv/bd: El monstruo de otro planeta, 1957], de Nathan Juran, todas ellas de diferentes calidades, según quién fuere el director a cargo de componer el andamiaje que sostuviera todos los elementos, siendo las mejores la primera y, en especial, la última, toda una obra maestra.

Durante mucho tiempo se consideró que el pulpo gigante solo era una fantasía. Conocido como enteroptopus dofleini, puede llegar a alcanzar una longitud de hasta siete metros. Sin embargo, el mito ha definido a este animal como una criatura mucho más colosal. En 1802, el francés Pierre Denys de Montfort en su Histoire Naturelle Générale et Particulière des Mollusques define la existencia de dos de ese tipo de animales. Uno sería el kraken octopus, descrito no solo por marinos noruegos y balleneros norteamericanos, sino inclusive por antiguos autores como Plinio el Viejo; el otro sería el colossal octopus, uno de cuyos ejemplares se supone atacó un navío en la costa de Angola por aquellas fechas. De la mitología escandinava procede el mítico kraken, el cual podría alcanzar una longitud de hasta quince metros, y que daría lugar a un poema obra de Alfred Tennyson en 1830. La literatura, de hecho, también se hizo eco de este tipo de criaturas, y su aparición más popular puede que fuese en Veinte mil leguas de viaje submarino (Vingt mille lieues sous les mers, 1869), de Jules Verne.

Grabado fechado hacia 1839
It Came from Beneath the Sea [tv: Surgió del fondo del mar / La fiera del mar; dvd/bd: Surgió del fondo del mar, 1954] comienza con una locución laudatoria acerca del submarino atómico, y después se nos presenta uno, mandado por el comandante Pete Mathews, protagonista de la película, y al que encarna el actor Kenneth Tobey. El navío es atacado por algo que no logran identificar, que apresa el ingenio subacuático durante unos instantes, y que emite radiactividad. He aquí otro de los elementos característicos del cine de ciencia ficción de la época; los monstruos que se nos presentan son por lo general creados por la radiación, energía peligrosa y cuyo poder se intuía que podría provocar mutaciones atroces. El agrandar los animales fue una de las más típicas de aquel entonces.

El film viene un tanto a remolque del éxito que supuso El monstruo de tiempos remotos, y la estructura argumental, más o menos, sigue derroteros similares; inclusive el final se parece en exceso a otra de las influencias que originó el film primigenio de Lourié, Japón bajo el terror del monstruo (Gojira, 1954), de Ishirô Honda, con el científico sumergiéndose en las aguas para combatir al monstruo. Con todo, la película ofrece puntos de interés, en especial en el uso del elemento femenino tan habitual en la época, y que aquí su representante es una mujer de la nueva corriente que empezaba a imperar en Estados Unidos tras la Segunda Guerra Mundial y la emancipación que ello originó en el llamado sexo débil; de igual modo, el triángulo amoroso se solventa de un modo muy civilizado e inteligente, sin que ninguno de los dos hombres sea un ser despectivo, y manteniéndose en todo momento la cordialidad entre ambos.

Según Harryhausen, este proyecto surgió casi por accidente. Trabajando en su casa en los cuentos de hadas que rodó entre 1946 y 1952, recibió una llamada por parte de un antiguo compañero del ejército, Lou Appleton, con el que había estado en la Unidad Capra[1]. Ahora, ese compañero trabajaba en la Columbia, junto a Sam Katzman, y un productor joven estaba intentando hacer una película sobre un pulpo gigante que se cargase el Golden Gate. Le picó la curiosidad y se dirigió a la productora citada, donde en diciembre de 1953 conocería a ese joven productor: era Charles H. Schneer, y aquello supuso una carrera conjunta de muchos años.

En aquel entonces, Schneer trabajaba para Katzman, y se dedicaban a rodar filmes de serie B en las que empleaban decorados ya construidos con anterioridad para otros de serie A. Schneer había visto El monstruo… y mostraba un gran interés por la técnica que empleaba Harryhausen, así que le hizo llegar un esbozo del guion, tras cuya lectura Ray aceptó la propuesta. Schneer había mencionado de pasada la posibilidad de rodar la película en color, o incluso en Cinemascope, así pues Ray realizó una serie de pruebas, y le anunció que sería demasiado caro, así pues se optó por un sistema más económico: blanco y negro y pantalla normal.

El proyecto en aquella etapa se titulaba Monster of the Deep [El monstruo de las profundidades], y en marzo de 1954 Schneer contrató a George Worthing Yates para escribir el guion, que cambió a Monster Beneath the Sea [El monstruo de los fondos marinos], y alteró de forma notoria la historia primitiva al introducir los personajes y las escenas de efectos diseñadas por Ray, y eliminó ciertos elementos, como una cueva subterránea y un terremoto. Tras muchas reescrituras, el guion definitivo llegó en septiembre de 1954 como Monster from Beneath the Sea, y en noviembre acabó definitivamente como It Came from Beneath the Sea.

No deseoso de trabajar en unos grandes estudios, Harryhausen alquiló un amplio almacén vacío, en Washington Boulevard, en Culver City, donde rodó todos los trucajes de la película, en alrededor de siete u ocho meses, comenzando en agosto de 1954. Mientras, Schneer se ocupó de la labor con los actores en la Columbia, donde este recibía lo rodado por Ray. Las imágenes del interior del submarino se filmaron en uno de verdad, que estaba en dique seco.

El pulpo había crecido hasta proporciones descomunales debido a la explosión submarina de una bomba de hidrógeno. Ray investigó en el Long Beach Aquarium, y observó los octópodos de allí para plantearse cómo moverlo. Colaboró con el guionista, George Worthing Yates[2], y desarrolló un storyboard con los efectos especiales, que luego Yates incorporaba al libreto definitivo. Harryhausen pensó que animar los ocho tentáculos del pulpo iba a ser muy complicado, hasta que cayó en la cuenta de que no siempre se verían los ocho miembros, pues parte de ellos seguirían sumergidos bajo el agua. Así pues, para ahorrar esfuerzos y dinero, decidió construir la criatura con solo seis tentáculos; a lo largo de la proyección de la cinta la ausencia no se nota en absoluto.

Algunos de los diseños de Harryhausen para el film
El presupuesto era tan reducido que únicamente pudo construir un modelo del pulpo, y otro más, muy cercano, de solo la parte del ojo, cuando se ve este abriéndose, amén de dos o tres tentáculos sueltos para las tomas muy próximas, cuando estos brotan del agua. Para las vistas acuáticas del pulpo hizo uso de la doble exposición, impresionando dos fotogramas en un único movimiento, lo cual ralentizaba la movilidad y acentuaba el tono subacuático. Por supuesto, esos planos no estaban rodados bajo el agua, sino que usaban un cristal distorsionador colocado entre la cámara y el modelo, y como retroproyección colocaban imágenes de archivo de panorámicas submarinas.

El pulpo estaba sobre una mesa, con una pantalla de proyección detrás, y después se grababa la imagen conjunta, y a cada fotograma se movía el cristal distorsionador para provocar una ligera ondulación. Los planos con actores se rodaban con doble exposición. Se usaba un cristal con un filtro velado en primer plano, y velaba determinadas porciones de la proyección con actores que estaba en el fondo, para después cambiar una miniatura por esa parte. Después rebobinaba la película y tapaba la parte ya impresionada, y volvía a filmar la pantalla de retroproyección con las personas huyendo. Algunas tomas se sobreexponían hasta tres o cuatro veces. Tal como en El gran gorila (Mighty Joe Young, 1949), de Ernest B. Schoedsack, casi todas las escenas de trucaje salieron a la primera.

Los planos en que el pulpo destruye la ciudad se rodaron con una maqueta, en la cual se fragmentaron las paredes de los edificios, para después volver a unirlas y sujetarlas por medio de cables. Después, cuando el pulpo atravesaba esa parte de la edificación, las piezas se soltaban, y el desmoronamiento también era una animación. Esa parte de maqueta encajaba a la perfección con otra parte del edificio real en San Francisco, donde se veía la gente corriendo. El puente era una miniatura en plomo de 75 centímetros de altura, que encajaba con una retroproyección del puente real en perspectiva. Cuando el pulpo emergía, se proyectaba sobre el agua imágenes rodadas previamente del agua burbujeando, para crear el efecto del movimiento causado por la criatura.

En el campo de la ciencia ficción, la película es sencilla y elemental, mas no desdeñable, representando un grato entretenimiento característico del cine de ciencia ficción de la época, por debajo de las grandes, pero lejos de las muchas series Z que en el momento se rodaron.

Anecdotario
- Título alternativo: Monster from Beneath the Sea.
- Títulos en Hispanoamérica: La bestia del mar (Venezuela); La fiera del mar (Argentina; Chile).
- Esta es la película que inició el tándem profesional entre Harryhausen y el productor Charles H. Schneer.
- No fue permitido el rodaje en San Francisco, de modo que se usaron imágenes de archivo así como diversos planos rodados a escondidas.
- Imágenes del film fueron repicadas en The Giant Claw (1957), de Fred F. Sears.

- Estrenada en Estados Unidos en programa doble con The Creature with Atom Brain (1955), de Edward L. Cahn. En España quedó inédita, hasta que mucho tiempo después fue rescatada para televisión y para su edición a la venta.
Carlos Díaz Maroto (Madrid. España)
CALIFICACIÓN: **½
- bodrio * mediocre ** interesante *** buena **** muy buena ***** obra maestra
[1] La Unidad Capra (oficialmente 834th Signal Photographic Detachment) fue el equipo de élite liderado por el director Frank Capra para el Departamento de Guerra de Estados Unidos. Produjo la aclamada serie de documentales propagandísticos «Why We Fight» (Por qué luchamos) durante la Segunda Guerra Mundial.
[2] George Worthing Yates (1901-1975) fue uno de los guionistas de ciencia ficción más activos durante la década de los cincuenta. Debutó en el género con la emblemática La Humanidad en peligro (Them!, 1954), de Gordon Douglas, y después escribiría una decena más de aportaciones, entre ellas la presente y Earth vs. The Flying Saucers para Harryhausen. Curiosamente, en 1947 fue argumentista de Simbad el marino (Simbad the Sailor, 1947), de Richard Wallace, una de esas aportaciones al personaje que huyen de todo hálito fantástico como de la peste.
