A la muerte de su marido Will, la francesa Alice se reúne con su familia política para asistir a la cremación y compartir juntos ese momento de aflicción. Pero la vieja mansión familiar donde se reúnen fue el lugar de trabajo del abuelo, un estudioso de fenómenos ocultos que investigaba a viejas entidades sumerias.
Dirección: Sébastien Vanicek. Producción: Ghost House Pictures, New Line Cinema, New Zealand Film Commission, Screen Gems, Warner Bros. Productores: Sam Raimi, Rob Tapert. Productores delegados: Romel Adam, Bruce Campbell, Jose Cañas, Lee Cronin, Sarah Spurway. Productor asociado: Bob Murawski. Guion: Sébastien Vanicek, Florent Bernard. Fotografía: Philip Lozano. Música: Xavier Caux, Douglas Cavanna (acreditados como Double Danger). Montaje: Maxime Caro. Diseño de producción: Nick Connor. FX: Roger Murray (fabricación de efectos especiales), Eric Gambini, Savitri Joly-Gonfard, Thibaut Jouhannet, David Uystpruyst (supervisores de efectos visuales). Intérpretes: Souheila Yacoub (Alice), Tandi Wright (Susan), Hunter Doohan (Joseph), Luciane Buchanan (Thya), Erroll Shand (Edgar), Maude Davey (Polly), George Pullar (Will), Greta van den Brink (Jessica), Keanu Karim (Jared), Victory Ndukwe (Leo), Tapiwa Soropa, Lara Macgregor, Shyamal Singh, Keagan Carr Fransch, Justin Benn, Coco White, Zoë Brunton, Michael Hurst, Alain Chabat, Alyssa Sutherland… Nacionalidad y año: Estados Unidos, Nueva Zelanda 2026. Duración y datos técnicos: 110 min. – color – 2.39:1 – DCP Digital Cinema Package.

Reconozco que la anterior entrega de la presente saga, Posesión infernal: El despertar (Evil Dead Rise, Lee Cronin, 2023), no me convenció lo más mínimo. Tampoco me ha gustado la tan alabada La momia de Lee Cronin (Lee Cronin’s the Mummy, 2026). Sin embargo, Posesión infernal: En llamas (Evil Dead Burn, 2026), para mí, es otra cosa. Y eso que parte de presupuestos temáticos bastante similares a los de la previa, es decir, el concepto de familia más o menos disfuncional disgregada por efecto de los deaditas[1].

Esta nueva entrega llega por parte del realizador Sébastien Vanicek, un francés procedente de una familia de origen checo, responsable, como tantos otros, de un puñado de cortometrajes, antes de saltar al campo del largo con Vermin – La plaga (Vermines, 2023), una película de arañas centrada en el restringido entorno de un edificio. Esta cinta le impresionó a Sam Raimi, a tal punto que decidió contar con él para esta nueva entrega, la cual ha desarrollado Vanicek por medio de un guion en el que ha colaborado junto a Florent Bernard, quien ya participó con él en Vermines.

El filme arranca con dos amigos pescando junto a un embarcadero, y que recuerda enormemente al que había en el arranque de Posesión infernal: El despertar. Por supuesto, este prólogo es un juego del director con el espectador, para situarlo en un entorno conocido y luego arrancar a partir de ahí. Y en ese detalle estriba la virtud de esta nueva entrega. Y es que Posesión infernal: En llamas pretende ser un juego en muchos aspectos, una diversión por medio de incomodar tremendamente al espectador. Incluye elementos de comedia, una constante de la franquicia, pero no son tales, en realidad, sino más bien instrumentos irónicos y de mala idea, con el fin de perturbar. Los adminículos de comedia más directos, el personaje de la abuela y sus salidas de tono ocasionales provocadas por la chochez, a veces se hacen un poco cargantes en su insistencia en el mismo chiste.

Tras ese prólogo referido, junto a otro con una grabación magnetofónica poniendo en situación al espectador, tenemos la presentación de los protagonistas, dos parejas de las cuales ellos son hermanos. Están celebrando un cumpleaños, pero ya se percibe una constante tensión en el ambiente. Eso no es sino el prolegómeno de lo que vendrá a continuación. Son breves instantes, en todo caso, pues la película es un carnaval de emociones de principio a fin, que en sus casi dos horas de metraje no da descanso al espectador. Es imposible aburrirse con ella.

La familia que nos presenta Vanicek es, como tantas veces en el cine, plácida y bien avenida en la superficie, pero por debajo se agitan tempestades y reconvenciones. Todo parece proceder, en apariencia, del abuelo Benjamin Price, un estudioso de lo oculto que formó una sociedad de investigadores, y que se mostraba más interesado en los demonios sumerios que en su familia. Es la excusa, claro, que se dan entre sí, pero las reprensiones pronto se harán constantes entre ellos. No solo eso, y es lo más interesante: una vez van siendo poseídos por las entidades diabólicas, esa parte más o menos oculta que tenían se manifiesta, y es utilizada por los demonios para quebrar la resistencia de los aún humanos. Lo que sueltan no son mentiras para debilitar el ánimo, sino que descubren la forma de ser auténtica que estaba oculta por la capa de «civilización» con la que todos nos cubrimos.

De esa manera, Posesión infernal: En llamas es una película con más enjundia de lo que aparenta en un principio. Solo que eso lo recubre con un espectáculo de sangre, amputaciones y detalles físicos que dan muy mal rollo, y hasta se atreve a maltratar a un perro y a una niña, algo a lo que muchos no se atreven. Vanicek, además, demuestra muy buen ojo en lo que concierne a ubicar la cámara, a moverla, a, en suma, utilizarla como instrumento narrador, a crear atmósferas y ambientes. Ese tono verbenero que exhibe la película impide que, realmente, dé miedo, pese a que en ocasiones la música intente crear un ambiente en ese sentido. Sea como fuere, Sébastien Vanicek es un hombre al que hay que seguir la pista.

Anecdotario
- Título en Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Costa Rica, México, Perú y Uruguay: Evil Dead: En llamas.
- El rodaje tuvo lugar en Auckland, Nueva Zelanda, entre el 21 de julio y el 17 de octubre de 2025.
- Presupuesto estimado: 20 millones de dólares.
- Esta es de las pocas veces en que, dentro de la saga, se cita explícitamente el Necronomicon.
- En lugar de centrarse en los galones de sangre, Sébastien Vanicek quería una violencia que resultara dolorosa desde el punto de vista físico.

- Una de las dagas que Alice encuentra es una versión simplificada de la de Evil Dead II.
- Para lograr el efecto de beber cera fundida, el equipo talló un espacio hueco dentro de la vela, pero dejó una mecha real encendida en el centro. Luego rellenaron la zona tallada con un batido fino, que Luciane Buchanan bebió durante la escena. El equipo de producción probó inicialmente la escena con cera auténtica, pero al instante se endurecía en su rostro e incluso se quedaba atrapada entre el cabello.
- La australiana Maude Davey, la actriz que hace de la abuela Polly, tiene poco más de sesenta años, pero se la caracterizó profusamente para parecer una anciana, dado que los esfuerzos físicos que tenía que hacer no los podía ejecutar alguien mayor.
- La voz inquietante que suena en la grabación corresponde al actor Michael Hurst, que interpretaba a Iolaus en la serie Hércules: Sus viajes legendarios (Hercules: The Legendary Journeys, 1995-1999), producida por Raimi y Tapert.
- Alain Chabat tiene un cameo vocal como el padre de Alice en la película.
- El adorable perrito Max es interpretado por Dax.
- Se puede ver una foto de Bruce Campbell junto a las fotos familiares subiendo las escaleras.
- Hacia la mitad de los créditos de cierre hay una escena, y al final del todo otra más.

- Siguiente entrega de la saga: Evil Dead Wrath (Francis Galluppi, 2028).
- Títulos previos de la saga:
Within the Woods (Sam Raimi, 1979) [mediometraje].
Posesión infernal (The Evil Dead, S. Raimi, 1981).
Terroríficamente muertos (Evil Dead II, S. Raimi, 1987).
El ejército de las tinieblas (Army of Darkness, S. Raimi, 1992).
Posesión infernal (Evil Dead, Fede Álvarez, 2013).
Ash vs. Evil Dead (Ash vs. Evil Dead, 2015-2018) [Serie TV].
Posesión infernal: El despertar (Evil Dead Rise, Lee Cronin, 2023).
- Estrenada en Nueva Zelanda el 9 de julio de 2026, en Estados Unidos el 10 de julio de 2026 y en España el 17 de julio de 2026.
Carlos Díaz Maroto (Madrid. España)
CALIFICACIÓN: ***
- bodrio * mediocre ** interesante *** buena **** muy buena ***** obra maestra
[1] «Deadites» en inglés, de la palabra «dead» (muerto) del título Evil Dead. Son los humanos poseídos por los demonios sumerios invocados a través del Libro de los Muertos.
