En una localidad norteamericana se está produciendo una serie de extrañas muertes, provocadas en apariencia por un animal. El sheriff decide solicitar la ayuda de John Wetherby, escritor y antiguo cazador, quien también parece sospechar que el causante es un animal, aunque sus extrañas huellas semejan de un cuadrúpedo que de pronto se vuelve bípedo…

Dirección: Dan Curtis. Producción: Metromedia Productions para American Broadcasting Company (ABC). Productor: Dan Curtis. Productor delegado: Charles W. Fries. Productor asociado: Robert Singer. Guion: Richard Matheson, según el relato «The Hunter» de David Case. Fotografía: Paul Lohmann. Música: Bob Cobert. Montaje: Richard A. Harris. Dirección artística: Walter M. Simonds. FX: Roger George (efectos especiales). Intérpretes: Peter Graves (John Wetherby), Clint Walker (Byron Douglas), Jo Ann Pflug (Sandy Miller), Philip Carey (sheriff Vernon Bell), Don Megowan (Grant), Brian Richards (comisario Crane), Lee Paul (estudiante), Jim Storm (chaval), Dean Smith (Lake), Randy Kirby (Brian Hammond), Vernon Weddle, Bill Baldwin, Orville Sherman, Bonnie Van Dyke, Grant Owens, Douglas Bungert, Tom Dever, Chuck Hayward, Ken Stimson… Nacionalidad y año: Estados Unidos 1974. Duración y datos técnicos: 74 min. color 1.33:1.

 

Clásico telefilm, que cuenta con la presencia en la dirección de Dan Curtis y Richard Matheson en el guion, pese a lo cual tiene fama de no ser de lo mejor en su campo. Y si bien, cierto es, no resulta de lo mejor, tampoco es tan desechable como se le suele calificar. Lo más destacado es que las interacciones de los personajes son más primordiales que la trama licantrópica que le sirve de fondo, en especial la particular relación entre los dos cazadores, John Wetherby y Byron Douglas. El primero es encarnado por Peter Graves, mítico por su papel en la estupenda serie Misión imposible (Mission: Impossible, 1966-1973) e intérprete de otros telefilmes fantásticos de la época, como Supervivientes / ¿Dónde está todo el mundo? (Where Have All the People Gone, John Llewellyn Moxey, 1974). Al segundo le da vida Clint Walker, quien logró un éxito espectacular con la serie del Oeste Cheyenne (Cheyenne, 1955-1963), y también se le intentó lanzar como una estrella del género en el cine, con títulos tan sólidos como Quince balas (Fort Dobbs, 1958), Emboscada (Yellowstone Kelly, 1959) y Gold of the Seven Saints (1961), los tres de Gordon Douglas, pero no funcionó.

Hace años, antes de que arranque la acción de la película, los dos eran muy amigos. En una cacería, parece ser que Douglas fue atacado por un lobo, mientras que Wetherby se quedó rezagado, según el primero por cobardía. Desde entonces, la relación entre ambos se ha enfriado una enormidad. Douglas ahora vive con un hombre, Grant (Don Megowan[1]), desde que quedara gratamente sorprendido con él después de un reto a un pulso. De hecho, Douglas tiene una extraña obsesión con ciertos conceptos sobre la masculinidad y la rudeza, y pese al distanciamiento que se ha establecido con su antiguo compañero, no para de dispensarle miradas intensas y palmadas. La cosa se aclara un poco cuando lees estas líneas debidas al escritor Tonio R. Alarcón[2]:

Matheson ha comentado que lo [que] más le sedujo del proyecto era la tensión homoerótica que establecía el original [literario] entre los dos protagonistas, pero eso era difícil de reproducir con actores de registro tan limitado como Peter Graves y Clint Walker, dos «tipos duros» de larga carrera televisiva que se prestaron a trabajar en El aullido del lobo (1974) con una desgana comparable a la del propio Curtis.

Sin embargo, esa pulsión sí que resulta perceptible antes de leer las precedentes líneas, por lo cual es reproducida, de alguna manera, por los actores y/o el realizador, en una actitud que recuerda un tanto a la de la mítica cinta Ben-Hur (Ben-Hur, Willian Wyler, 1959), con la ambigua relación entre Judah Ben-Hur y Messala. Así, da la impresión de que tiempo atrás, Wetherby y Douglas mantuvieron un trato más que amistoso, no se sabe si consumado carnalmente o no, pero el suceso referido los distanció. Ahora, Wetherby, pese a su edad ya madura, intenta establecer un romance con una mujer ―interpretada por Jo Ann Pflug, presente también en otro telefilm de Dan Curtis, El estrangulador de la noche (The Night Strangler, 1973)―, a la que Douglas contempla con cierta displicencia. El hecho de que Douglas viva con otro hombre que, de alguna manera, comparte su misma visión sobre la rudeza hace sospechar que son pareja.

La forma de pensar de Douglas en ese sentido tiene reflejo en lo que está aconteciendo ahora. La película no se anda con disimulos en el asunto de quién sea el responsable de lo que acontece. Cuando Wetherby va a pedir ayuda a Douglas para investigar la causa de las muertes, éste se niega, e incluso dice divertirse con lo que está sucediendo. Y, lo que es más, refiere que el temor a los ataques ha logrado que, en cierto sentido, la apática ciudadanía de la población comience a vivir. Y él es, por supuesto, de aquellos que identifican el cazar y matar con un concepto de la hombría tan trasnochado como pueril.

Los crímenes, mientras, prosiguen en la región, ante la incapacidad de la policía, que tiene que requerir inclusive la intervención de la Guardia Nacional. Sin embargo, todo se dirime entre Wetherby y Douglas, convirtiéndose así un problema de nivel global en un enfrentamiento personal, y se zanja el distanciamiento entre ambos, resolviendo los motivos de la disputa, como queda apuntado en los tensos momentos finales. Un telefilm, en suma, mucho más rico de lo que parece en un inicio.

 

Anécdotas

  • Título de rodaje: The Hunter.
  • David Case (1937-2918), un escritor británico, amigo de Ramsey Campbell. Fue autor del relato “Fengriffen” (1971), que dio lugar a la película …Y ahora empiezan los gritos (1973), así como de Wolf Tracks (1980), de temática licantrópica. El relato “The Hunter”, en el cual se basa este telefilm, se publicó en 1969. En España solo está publicado su relato “La celda” (The Cell, 1969), también de tema licantrópico.
  • Emitido originalmente en la televisión en Estados Unidos el 16 de enero de 1974. En España se proyectó el domingo 3 de noviembre de 1974, en el espacio «Estrenos TV» de la primera de TVE, a las 22:15.

Carlos Díaz Maroto (Madrid. España)

 

CALIFICACIÓN: ***

  • bodrio * mediocre ** interesante *** buena **** muy buena ***** obra maestra

 

[1] Precisamente, protagonista de la curiosa cinta licantrópica The Werewolf [dvd: Los colmillos del lobo, Fred F. Sears, 1956].

[2] Tonio R. Alarcón: «La colaboraciones con Dan Curtis». En Richard Matheson: El maestro de la paranoia; coordinado por Sergi Grau. Barcelona: Ediciones Gigamesh, 2016; pág. 230.