Los hermanos Jacob y Wilhelm Grimm trabajan juntos en la elaboración de una historia de la familia de un duque prusiano, que este les ha encargado en persona. Pero Wilhelm tiende más a recopilar los maravillosos cuentos infantiles que la tradición popular aún cuenta, y así pierde el tiempo que debiera dedicar al trabajo «útil»…

Dirección: Henry Levin, George Pal. Producción: Metro-Goldwyn-Mayer (MGM), Cinerama Productions Corp., Bavaria Film. Productor: George Pal [sin acreditar]. Guion: David P. Harmon, Charles Beaumont, William Roberts, según una historia de David P. Harmon, basado en el libro Die brüder Grimm de Hermann Gerstner [y en los cuentos de Jacob y Wilhelm Grimm, sin acreditar]. Fotografía: Paul Vogel. Música: Leigh Harline. Montaje: Walter Thompson. Dirección artística: Edward C. Carfagno, George W. Davis. FX: William Tuttle (maquillaje), Tim Baar, Wah Chang, Robert R. Hoag, Gene Warren (efectos visuales), Jim Danforth (animación de stop-motion, técnico de efectos visuales), Tom Holland, Pete Kleinow, David Pal, Don Sahlin, Peter Van Elk (animación de stop-motion). Intérpretes: Laurence Harvey (Wilhelm Grimm / el zapatero), Karlheinz Böhm [acreditado como Karl Boehm] (Jacob Grimm), Claire Bloom (Dorothea Grimm), Walter Slezak (Stossel), Barbara Eden (Greta Heinrich), Oscar Homolka (el duque), Arnold Stang (Rumpelstiltskin), Martita Hunt (Anna Richter), Betty Garde (Miss Bettenhausen), Bryan Russell (Friedrich Grimm), Ian Wolfe (Gruber), Tammy Marihugh (Pauline Grimm), Cheerio Meredith (Mrs. Von Dittersdorf), Walter Rilla (sacerdote), Yvette Mimieux (la princesa), Russ Tamblyn (el leñador), Jim Backus (el rey), Beulah Bondi (la gitana), Clinton Sundberg (el primer ministro), Walter Brooke (el alcalde), Sandra Bettin (la bailarina), Robert Foulk (el Cazador), Terry-Thomas (Ludwig), Buddy Hackett (Hans), Otto Kruger (el rey), Robert Crawford Jr. (el pastor), Sydney Smith (el portavoz), Billy Barty, Pamela Beaird, Jeanine Cashell, Regensburger Domspatzen, Diana Driscoll, True Ellison, Stanley Fafara, Darby Hinton, Eduard Linkers, Jon Lormer, Gregory  Morton, Elisabeth Neumann-Viertel, ‘Little Billy’ Rhodes, Ruthie Robinson, Angelo Rossitto, Gene Roth, Les Tremayne, Peter Whitney… Nacionalidad y año: Estados Unidos 1962. Duración y datos técnicos: 141 min. – Metrocolor / Technicolor – 2.35:1 (copias en 35 mm) / 2.59:1 (copias en 70 mm) – Cinerama – 35 mm / 70 mm.

 

Cuando George Pal abandonó la Paramount y formó su propio estudio de producción, Galaxy Pictures, en 1956, entre sus diversos planes figuraba The Brothers Grimm, un guion escrito por David P. Harmon a partir del libro Die brüder Grimm del doctor Hermann Gerstner, cuyos derechos había comprado en febrero de aquel mismo año, y cuyo libreto había sido puesto en desarrollo justo al mes siguiente. Pal firmó un acuerdo de distribución con MGM y el primer film que surgió de ahí fue El pequeño gigante (Tom Thumb, George Pal, 1958), precisamente basado en un cuento de los Grimm, y el proyecto a seguir era precisamente esta biografía, con Alan Young y Eddie Bracken en los roles principales, pero diversos desacuerdos fueron posponiendo el proyecto.

  

A lo largo de los siguientes años, el filme fue reapareciendo en diversos planes. Russ Tamblyn tendría un papel, aunque en ese momento estaba haciendo el servicio militar, y había que esperar. Después, Pal pretendía que Bing Crosby diera vida a uno de los hermanos. Y, al fin, en enero de 1961 se anunció lo que terminaría siendo El maravilloso mundo de los hermanos Grimm (The Wonderful World of the Brothers Grimm, 1962).

MGM había firmado un acuerdo con la compañía Cinerama, con el fin de realizar cuatro películas con argumento a partir de este proceso en formato panorámico con tres pantallas juntas, pues todo lo previo que se había hecho eran documentales turísticos. Finalmente, el acuerdo impulsó un wéstern, La conquista del oeste (How the West Was Won, John Ford, Henry Hathaway, George Marshall, Richard Thorpe, 1962), y la presente. Las otras dos no llegaron a hacerse, posiblemente por los altos costos y problemas técnicos que presentaba este sistema, y las siguientes películas argumentales en Cinerama era filmes rodados en formato ancho como la Panavision, y proyectados en pantalla de Cinerama, tales como la cinta bélica La batalla de las Ardenas (Battle of the Bulge, Ken Annakin, 1965) o el wéstern La última aventura (Custer of the West, Robert Siodmak, 1967).

George Pal pensó que el formato sería muy adecuado para contar cuentos de hadas, y eligió tres historias que no fueran archifamosas, con el fin de que el público no adivinara el final. Las escogidas fueron «Los zapatos gastados de bailar» («Die zertanzten Schuhe»), «El zapatero y los duendes» («Die Wichtelmänner») y «El hueso cantarín» («Der singende Knochen»), todas ellas procedentes de Kinder- und Hausmärchen / Grimms Märchen, la antología que los hermanos publicaron el 20 de diciembre de 1812, con 86 relatos iniciales. En la primera de las historias, las doce princesas del cuento fueron reemplazadas por una sola, y el baile de las hadas se sustituyó por un campamento gitano; al final, en esa historia solo hay un elemento fantástico, la capa de invisibilidad, que podría haber sido eliminada por algo de ingenio por parte del leñador.

El filme, pues, se acoge a la estructura del cine de sketches, con una parte principal que glosa la biografía de los hermanos, siendo intercalada por esos tres cuentos que son narrados sucesivamente. La parte biográfica se ajusta a los cánones típicos de los biopics norteamericanos, y como tal podría decirse que sigue un tanto la vereda que impuso una cinta previa como fue El fabuloso Andersen (Hans Christian Andersen, Charles Vidor, 1952), hagiografía del mítico cuentista interpretado por Danny Kaye, y en clave musical. Como tal, pues, no hay sorpresa y todo sigue los moldes tradicionales. Esa parte —y la de los cuentos también— está rodada en Alemania, mostrando los deliciosos pueblos medievales que aún subsisten, y otorgándole una vistosidad que el Cinerama potencia.

Esa parte, también, está dirigida por Henry Levin, un sencillo director de serie B que tocaría una infinidad de géneros. No hizo ninguna obra maestra, pero todas sus películas ofrecían una dignidad indudable, y puede que donde mejor funcionara fuera en el wéstern. Su debut se produjo con la cinta licantrópica Cry of the Werewolf (1944), una temática que no volvería a tocar. Personalmente me parece muy sólida su película del Oeste El hombre de Colorado (The Man from Colorado, 1948), con Glenn Ford y William Holden, Drama en presidio (Convicted, 1950) es un thriller potente, pero su adaptación de Viaje al centro de la Tierra (Journey to the Center of the Earth, 1959) no me termina de llenar. Justo antes de la presente rodó otra cinta «maravillosa» en Italia, Le meraviglie di Aladino (1961), que codirigió junto a Mario Bava, y protagonizada por Donald O’Connor.

Por su parte, los cuentos están dirigidos por George Pal, y siguen el estilo habitual que el cineasta implantó con anterioridad. Téngase en cuenta que antes de dirigir (y/o producir) largometrajes, el cineasta nacido como György Pál Marczincsak (1908-1980) en Hungría empezó a rodar cortos de animación por stop-motion en su país natal, y luego, en Estados Unidos, lanzó una serie de cortometrajes para cine conocida como Puppetoons (1941-1947), donde también colaboró Ray Harryhausen.

Heredero de esa etapa es su segundo sketch, «The Cobbler and the Elves». En el cuento original son unos elfos los que ayudan al zapatero a terminar su trabajo, pero aquí son en realidad unos muñecos de madera que el hombre ha confeccionado, y que cuando se duerme cobran vida. De tal manera, Pal y su equipo hacen uso de la técnica de stop-motion animando los muñecos, tal como había hecho con anterioridad en la citada serie, o en momentos concretos de largos previos suyos, como su debut en este campo como productor en El gran Rupert (The Great Rupert, Irving Pichel, 1950), animando a una ardilla, o inclusive algunos instantes de El tiempo en sus manos (The Time Machine, 1960), dirigida por él.

El primero de los sketches, «The Dancing Princess», imagino que es un intento por su parte de semejar más artístico, por medio de un episodio donde la danza tiene gran importancia. Aquí aprovecha los recursos de la pantalla de Cinerama con ese viaje vertiginoso en diligencia lanzada por valles germanos y donde tomamos el punto de vista del vehículo. Es este un aporte bonito, elegante y vigoroso, engalanado por la espléndida fotografía en color de Paul Vogel, de un cromatismo arrebatador.

Resulta muy curioso un detalle con respecto al tercer sketch, «The Singing Bone». La «bruja amable» que lo cuenta —una maravillosa Martita Hunt— pregunta a los niños si quieren reírse o pasar miedo, y una mayoría abrumadora escoge la segunda opción. Sin embargo, luego el relato es humorístico. Protagonizado por una pareja de caballero y escudero que podrían recordar a Don Quijote y Sancho Panza, e interpretados respectivamente por Terry-Thomas y Buddy Hackett, estos se enfrentan a un maravilloso dragón que tiene joyas por escamas, y que lanza fuego de dibujos animados. Imagino que este último elemento fue introducido, antes que por ahorrar en efectos, por una cuestión de censura, para no asustar al público infantil; de ahí que cuando el monstruo es herido, en lugar de brotar sangre despide un humo rosado, y la muerte de cierto personaje es en elipsis.

Lo cierto es que los trabajos de Henry Levin y George Pal se conjuntan de un modo estimable, y la película aporta una unidad estilística contundente. Resalta, por encima de todo, su espléndido impacto visual debido al color, los paisajes y los movimientos de cámara escogidos para resaltar la pantalla gigante, en un espectáculo que se hace embriagador. También cabe resaltar un casting efectuado con mimo, y los actores responden con habilidad a lo que se les exige, unos con seriedad y aplicación, y otros con registros caricaturescos, similares a los personajes de dibujos animados. En definitiva, El maravilloso mundo de los hermanos Grimm representa una cinta espléndida para disfrutar de sus imágenes y dejarse arrastrar por sus historias.

 

Anecdotario

  • Título en Argentina: El maravilloso mundo de los hermanos Grimm. Título en México: El mundo maravilloso de los hermanos Grimm.
  • En los Oscar correspondientes al año 1963 fue premiada al mejor diseño de vestuario, y optó a la mejor fotografía, música y dirección artística. Ese mismo año, en los Globos de Oro, fue candidata a mejor película musical y mejor actor dramático (L. Harvey).
  • Rodada en julio de 1961 en los Bavaria Studios, de Geiselgasteig, Grünwald, Bavaria, Alemania, así como en varias localidades alemanas, como los castillos Neuschwanstein, en Hohenschwangau, Schwangau, Bavaria, y Weikersheim, en Weikersheim, Baden-Württemberg, y diversas zonas de Bavaria.

  • Presupuesto estimado: 6 250 000 dólares.
  • La versión íntegra, con los créditos de obertura, entreacto y música de salida, junto a un prólogo inicial normalmente eliminado, es la de 141 minutos que aquí se consigna.
  • En el estreno original, la película se exhibió en salas normales, no de Cinerama, pese a haber sido rodada de esa manera. De ahí que se vieran las líneas de unión de las tres cámaras. La versión restaurada que ahora existe elimina esas líneas.
  • Los rumores de que esta película nunca podría restaurarse porque los negativos originales de la cámara Cinerama de tres paneles estaban muy dañados por el agua son falsos, como resulta obvio.
  • Segunda y última película de ficción filmada con tres cámaras de Cinerama, aunque se estrenó antes que la primera, La conquista del oeste (How the West Was Won, John Ford, Henry Hathaway, George Marshall, Richard Thorpe, 1962). Curiosamente, ambas son de sketches.
  • En los créditos figuran agradecimientos a los Puppetoons por su participación en el sketch «El zapatero y los elfos».
  • George Pal quería a Peter Sellers y Alec Guinness para interpretar a los hermanos Grimm, pero MGM vetó la idea.
  • Originalmente se planeó que Laurence Harvey y Karlheinz Böhm, además de interpretar a los hermanos Grimm, hicieran papeles en los tres cuentos dramatizados en la película. Al final, solo Harvey tuvo un papel adicional, en «El zapatero y los elfos».
  • Si bien Russ Tamblyn aparece en el primero de los cuentos haciendo del leñador, al final también tiene un cameo como Pulgarcito, personaje que interpretó en El pequeño gigante (Tom Thumb, George Pal, 1958), aunque apenas se le distingue.
  • Una de las marionetas de la secuencia «El zapatero y los elfos» era El hombre que bosteza de El pequeño gigante.

  • Al final, los créditos dicen simplemente: «Y vivieron felices para siempre».
  • Estrenada en Estados Unidos el 7 de agosto de 1962 en sendas premieres en Los Ángeles y en Nueva York, y en España el 20 de enero de 1965, en el cine Albéniz de Madrid.

 

Bibliografía

«Los zapatos gastados de bailar». En Cuentos; por Jakob y Wilhelm Grimm; recopilación y traducción de Pedro Gálvez. Madrid: Alianza, 1980. T.O.: «Die zertanzten Schuhe» (1812).

De las otras dos historias, «Die Wichtelmänner» (1812) [El zapatero y los duendes] y «Der singende Knochen» (1812) [El hueso cantarín] no he localizado edición en español.

Carlos Díaz Maroto (Madrid. España)

 

CALIFICACIÓN: ***

  • bodrio * mediocre ** interesante *** buena **** muy buena ***** obra maestra