Seis meses atrás, un norteamericano, Chris Smith, apareció accidentado en un borde de una carretera inglesa. Ahora ya se ha recuperado de las heridas físicas, pero padece una amnesia acerca de todo su pasado. En la clínica donde lo atienden reciben periódicamente un dinero de origen desconocido para cuidarlo, y ahora que lo dan de alta se le añade un sobre con una dirección y una llave, para que se aloje en un lujoso apartamento. La única pista sobre su pasado: la foto de una guapa muchacha encontrada entre sus pertenencias.

Dirección: Freddie Francis. Producción: Hammer Films. Productor: Jimmy Sangster. Guion: Jimmy Sangster. Fotografía: John Wilcox. Música: Don Banks. Montaje: James Needs (supervisor). Diseño de producción: Edward Carrick. Intérpretes: Robert Webber (Chris Smith), Anthony Newlands (Dr. Keller), Jennifer Jayne (Gina McConnell), Maurice Denham (Hemmings), Lelia Goldoni (Denise James), Peter Woodthorpe (Marcus Allan), Sandra Boize (chica inglesa), Sue Lloyd (chica francesa), John Arnatt (Mr. James), Marianne Stone (Miss Grogan, secretaria de Marcus Allan), Irene Richmond (Mrs. Keller), Kiwi Kingston (marido de la chica francesa), Maxwell Craig (amigo del marido de la chica francesa), Anthony Chinn (segundo amigo del marido de la chica francesa), Frank Forsyth (hombre paseando), Derek Martin (camarero), John Tatham (hombre paseando)… Nacionalidad y año: Reino Unido 1965. Duración y datos técnicos: 84 min. B/N 1.85:1.

Hysteria (1965) pertenece al ciclo de películas de suspense psicológico que la Hammer produjo entre finales de los cincuenta y mediados de los sesenta, y también uno de los menos conocidos, sin duda debido a lo flojo de sus resultados y al fracaso de taquilla que supuso. Después de la presente, la productora tenía anunciado otro título dentro de la saga, denominado Brainstorm, pero no se llegó a hacer.

Como realizador tenemos a Freddie Francis (1917-2007), excelente director de fotografía que después pasaría a la puesta en escena, donde debutó con la comedia romántica Two and Two Make Six (1962). Su segunda película ya fue para la Hammer, y la primera que rodó para el ciclo referido, El alucinante mundo de los Ashby (Paranoiac, 1963). Después, para la Hammer, dirigiría The Evil of Frankenstein [dvd: La maldad de Frankenstein, 1964][1] y otra entrega para el ciclo de suspense, El abismo del miedo (Nightmare, 1964), e inmediatamente después vendría la presente.

Como era norma en esta tanda de thrillers de suspense con toques de terror y misterio, el guion fue debido a Jimmy Sangster, quien no puede decirse que estaba en su mejor momento cuando ideó la presente trama. El arranque resulta prometedor, con el siempre atractivo tema de la amnesia y el personaje en busca de reconstruir su propia vida. Cuando nuestro protagonista se aloja en el apartamento que le ha sido otorgado, comienza a escuchar voces procedentes desde el piso vacío de al lado, que está solamente aprovisionado de artículos para una obra de remodelación, como escaleras, botes de pintura y demás, pero nunca se ven obreros, lo cual le confiere a esto un aire de extrañeza muy interesante. También es atractivo el hecho de que todo el edificio de apartamentos, de nueve pisos, esté totalmente vacío, capricho de la propietaria del mismo, pero que otorga también un aire anómalo al decorado, aunque es obvio que ello es debido a restricciones presupuestarias del film.

Después, la película se comienza a desmoronar. Chris contrata a un detective para que averigüe el origen del dinero que le mantuvo en la clínica, así como quién es la muchacha de la fotografía, si bien luego oculta información vital al investigador, sin mucho sentido. La falta de coherencia de todo se va adueñando de la trama, así, Chris toma con naturalidad ciertas circunstancias, en lugar de intentar averiguar sus motivos, y otras le provocan una crisis terrible. Apariciones y desapariciones de personajes no hacen sino hacer perder el interés por la trama.

Por supuesto, todos sabemos que hay un plan detrás de todo, y cuando este se desvela aparece de lo más retorcido: los objetivos de los criminales podrían haber sido más fáciles de otra manera, y todo resulta en exceso complicado para lograr sus fines. Después, nos enteraremos de que todos los personajes del film han estado fingiendo, e incluso montan escenas cuando no hay nadie delante, dedicadas estas exclusivamente al espectador. Así pues, la vacuidad de la trama se adueña por completo del film y provoca con ello la desidia y el desinterés.

Freddie Francis dirige todo con cierta solvencia escénica, aunque no puede dar consistencia a una cinta que carece de nada a lo que asirse. Como es norma en él, en sus películas como director la fotografía sigue siendo excelente, resaltando esas brumas matinales inglesas que otorgan ese ambiente tan seductor. Protagoniza Robert Webber, excelente actor norteamericano contratado con el fin de darle al film una exportación internacional, en especial a Estados Unidos, para lograr una taquilla que, sin embargo, no consiguió, esta vez merecidamente.

 

Anécdotas

  • Título en México: Histeria.
  • Estrenada en el Reino Unido en abril de 1965.

Carlos Díaz Maroto (Madrid. España)

 

CALIFICACIÓN: *½

  • bodrio * mediocre ** interesante *** buena **** muy buena ***** obra maestra

 

[1] En esta película aparecían Kiwi Kingston (que hacía el papel de monstruo) y Peter Woodthorpe, que aquí tienen dos pequeños cometidos.