En una pequeña población del profundo sur de los Estados Unidos, Bubba es un hombre de facultades mentales limitadas al que le gusta jugar con Marylee, una niña. Esa actividad no es vista con buenos ojos por Otis, el cartero del pueblo, e intenta convencer a sus amigos para que hagan algo. Cuando la niña es atacada por un perro, Otis cree que Bubba es el causante y, junto a sus compañeros, lo persiguen para darle una lección…

Dirección: Frank De Felitta. Producción: Wizan Productions para CBS. Productor: Bobbi Frank. Productor delegado: Joe Wizan. Productor asociado: Janet Greek. Guion: J. D. Feigelson, según una historia de J. D. Feigelson y Butler Handcock. Fotografía: Vincent A. Martinelli. Música: Glenn Paxton. Montaje: Skip Lusk. Dirección artística: Charles Zacha Jr. FX: Cliff Wenger (efectos especiales). Intérpretes: Charles Durning (Otis P. Hazelrigg), Robert F. Lyons (Skeeter Norris), Claude Earl Jones (Philby), Lane Smith (Harless Hocker), Tonya Crowe (Marylee Williams), Larry Drake (Bubba Ritter), Jocelyn Brando (Mrs. Ritter), Tom Taylor (fiscal Sam Willock), Richard McKenzie (juez Henry), Ivy Jones (Mrs. Willams), James Tartan (Mr. Williams), Ed Call (abogado defensor), Alice Nunn (Mrs. Bunch), John Steadman (Mr. Loomis), Dave Adams (comisario), Ivy Bethune (Mrs. Hocker), Dennis Robertson (Ray), Jetta Scelza (Mrs. Whimberly), Modi Frank (camarera), J. D. Feigelson (Ludie, en la radio del coche), Robert J. Koster (el espantapájaros), Kevin Schumm (invitado a la fiesta de Halloween)… Nacionalidad y año: Estados Unidos 1981. Duración y datos técnicos: 97 min. color 1.33:1.

 

La estrella de este telefilm, desde el punto de vista de creación, es el guionista J. D. Feigelson (n. en 1941), autor también de la historia en que se basa junto a Butler Handcock, en la que es su única tarea que conozcamos. Feigelson, por su parte, es un texano que, tras debutar en el cine escribiendo y dirigiendo un drama sobre el éxito en Hollywood, The Windsplitter (1971), volcó todos sus esfuerzos en el género de terror. Para cine también escribió Horror High (1973), que dirigió Larry N. Stouffer, una blaxploitation sobre un conejillo de indias monstruoso. Pero sobre todo se centró en televisión. Ahí comenzó con el telefilm One of the Missing (1979), que también dirigió, basado en un relato de Ambrose Bierce, tras lo cual se hizo cargo del presente. Otras labores televisivas suyas son los telefilmes La tormenta (Cry for the Strangers, Peter Medak, 1982), basado en una novela del curioso John Saul, Hibernado vivo (Chiller, Wes Craven, 1985), La alianza del mal (Covenant, 1985) y Pesadilla en el piso 13 (Nightmare on the 13th Floor, 1990), ambos dirigidos por Walter Grauman y coescritos con Dan DiStefano, The Lake (David Jackson, 1998) y Aguas sangrientas (Red Water, Charles Robert Carner, 2003). Y también escribió y dirigió dos historias para la serie Más allá de los límites de la realidad (The Twilight Zone, 1985-1989).

Aunque algunos de los telefilmes referidos son superiores a la media, su gran éxito fue precisamente La oscura noche del espantapájaros / La negra noche del espantapájaros (Dark Night of the Scarecrow, 1981), un proyecto que concibió en su origen para cine, pero que acabó comprando la CBS para emitirlo en las cercanías de las fiestas de Halloween. El guion, con todo, sufrió escasos cambios, sospecho que, en concreto, en lo que respecta a la explicitud de las muertes.

Lo que también resulta curioso en esta obra es su director, Frank De Felitta (1921-2016). Tras servir de piloto en la Segunda Guerra Mundial, comenzó a escribir guiones para la radio, en principio para la serie The Whistler (1942-1955), que tendría su traslación luego al cine con una serie de interesantes películas, algunas de ellas dirigidas por William Castle, entre ellas la inaugural. Siguió trabajando en la radio y después pasó a televisión, donde trabajó, por ejemplo, en la mítica Tales of Tomorrow (1951-1953), y después pasó a escribir en los setenta para cine. También durante ese período comenzó a escribir novelas, comenzando con Oktoberfest (1973), aunque sus dos obras más famosas son las siguientes, Audrey Rose (El cristal ardiente) (Audrey Rose, 1975) y El ente (The Entity, 1978), con sendas versiones cinematográficas. Por último, en el campo de la dirección solo se hizo cargo de un largometraje para la pantalla grande, Secretos íntimos (Scissors, 1991), un flojo thriller con Sharon Stone, y luego dos episodios televisivos en sus inicios y después cinco telefilmes, siendo el presente el penúltimo.

Todos esos telefilmes se basan, como cabría esperar, en guiones propios, salvo en este caso, donde trabajó bajo material ajeno. Ciertamente, se percibe que se trata de un telefilm, en especial por esos anticlimáticos fundidos a negro y por el empleo masivo del zoom como recurso para reemplazar movimientos de cámara. Pero también está narrada con mayor viveza visual de lo que es norma en este tipo de productos, como es cierta predilección por los planos en picado o contrapicado, y el uso atmosférico de los movimientos de grúa.

Una vez arranca la película, es fácil adivinar lo que vendrá a continuación. Además, las víctimas de las muertes son personajes por los cuales es imposible sentir la menor empatía. Y, sin embargo, la atención sobre lo que acontece es constante, prueba ineludible de que el guion está bastante bien trabajado. Por un lado, tenemos la reconstrucción ambiental de un pueblecito rural típicamente norteamericano, Bogan County, donde tenemos una serie de personajes también muy característicos. El protagonista es Otis, el cartero del pueblo, un tipo mayor, gordo y plagado de prejuicios, que vive solo en una pensión. Ve con malos ojos que el tonto del pueblo, Bubba, mantenga amistad con una niña, y piensa, o al menos eso dice, que en cualquier momento pueda pasar con ella algo terrible. En un momento determinado, sin embargo, la madre de Bubba le dirá a Otis: “He visto cómo miras a esa niña”, con lo cual esa obsesión toma otros rasgos.

Así pues, se nos refleja ese ambiente cerril y pueblerino de una aldea norteamericana, donde los prejuicios hacia quien es distinto se proyectan por el comportamiento de ese grupo de cuatro amigos de borracheras que deciden hacer cumplir la ley por su cuenta. El arranque de la película, con Bubba jugando junto a la niña con unas flores, podría remitir a la más famosa escena de El doctor Frankenstein (Frankenstein, James Whale, 1931), haciendo un paralelismo con un cierto tipo de inocencia por parte de los dos personajes. El tono general del film, a su vez, podría recordar un tanto a Matar un ruiseñor (To Kill a Mockingbird, Robert Mulligan, 1962), y también al universo literario de Ray Bradbury.

El inicio del film presenta una especie de drama rural, definiendo el entorno. Una vez los paletos cometen el crimen ―de una brutalidad superior a lo que nos tiene acostumbrada la televisión de aquella época―, el tono varía y la atmósfera de terror rural se va imponiendo, de una manera suave y sutil. Las muertes de los asesinos son un tanto veladas, y cabe señalar que siempre se pueden interpretar motivadas por la conciencia culpable de los criminales. La muerte inicial se muestra con toda su crudeza, para que percibamos el horror que conlleva, mientras que la de los indeseables será esquinada para que no nos compadezcamos de ellos. Esos individuos mataron a Bubba estando este disfrazado de espantapájaros, para pasar desapercibido, y ahora verán ese mismo espantapájaros acechar en sus campos, entre el sonido de las chicharras, inmóvil y vigilante.

Por supuesto, en una historia como la presente es necesario que los actores otorguen una dimensión a unos personajes que podrían caer en el arquetipo. Del cuarteto de paletos ajusticiadores, dos de ellos son intérpretes característicos del medio, Claude Earl Jones y Robert F. Lyons, que crean unos papeles secundarios definidos por rasgos sencillos pero efectivos. Los otros dos están interpretados por sendos y colosales actores. Lane Smith fue un estupendo actor ―recordado en especial por V y Lois y Clark― que tuvo muy mala suerte, y que podría haber devenido en un actor de carácter de primera línea, pero que hubo de contentarse con papeles de secundario en televisión. Y, al fin, tenemos al protagonista, Charles Durning, como el cartero, que se pasa toda la película vestido igual, con su uniforme de trabajo; un individuo mediocre que se escuda en el poder que le confiere una labor que él considera esencial, que le define, a sus propios ojos, como un paradigma de la sociedad. En realidad, tanto él como sus compañeros son personajes de escasa inteligencia, que se desahogan con quien ven más débil que ellos, pero, por supuesto, escudados en el poder de la manada. Independientemente, todos ellos son unos cobardes. Así, el espantapájaros vengador hará justicia de un modo peculiar. Una buena película, muy adecuada para ver en Halloween.

 

Anécdotas

  • Título en México: La noche del espantapájaros.
  • En los premios Young Artist de 1982 Tonya Crowe fue nominada a mejor actriz joven en un especial televisivo.
  • Rodada en California, en la localidad de Piru.
  • D. Feigelson, el guionista, fue a Texas y grabó los sonidos de las cigarras para que pudieran usarse en la película. También vio el nombre Otis P. Hazelrigg en un letrero y le gustó tanto que lo usó para el personaje principal.
  • El guionista hace un cameo en la película poniendo voz a alguien hablando por la radio del coche.
  • Strother Martin estaba originalmente previsto para interpretar el papel de Otis P. Hazelrigg, pero falleció antes de que se pudiera hacer la película.
  • Rodado en 17 días.
  • Para la restauración de 2010, hay una toma de inserción de dos segundos cerca del final que muestra el interior del tractor que persigue a Otis, y que muestra la palanca de cambios moviéndose sola.
  • Dark Night of the Scarecrow 2, producida, escrita y dirigida por J. D. Feigelson, es una película para cine que actualmente está en postproducción.
  • En Estados Unidos se emitió por televisión por primera vez el 24 de octubre de 1981, en la cadena CBS. En España se editó inicialmente en vídeo, como La oscura noche del espantapájaros, hacia mediados de 1985, por parte de Tricolor Video; luego se emitió por televisión el domingo 20 de septiembre de 1987, dentro del espacio «Estrenos TV» con el título de La negra noche del espantapájaros.

Carlos Díaz Maroto (Madrid. España)

 

CALIFICACIÓN: ***

  • bodrio * mediocre ** interesante *** buena **** muy buena ***** obra maestra