Krypton está a punto de destruirse; así pues, Jor-El envía a su hijo en una nave al espacio, con el fin de que se salve, y con destino a la Tierra. Una vez allí es recogido por un matrimonio de granjeros, Jonathan y Martha Kent, y criado con los más sólidos principios morales. Una vez se hace mayor, Clark Kent se traslada a Metrópolis con el fin de ejercer el oficio de periodista en el Daily Planet, así como asumir su identidad como Superman…

Dirección: Richard Donner. Productores: Alexander Salkind, Pierre Spengler, [Richard Lester], Michael Thau [restauración 2000]. Productor delegado: Ilya Salkind. Producción: Alexander Salkind, Dovemead Films, Film Export A.G., International Film Production, Warner Bros. Pictures. Guion: Mario Puzo, David Newman, Leslie Newman, Robert Benton, [Tom Mankiewicz], según argumento de M. Puzo, basado en los personajes creados por Jerry Siegel y Joe Shuster. Fotografía: Geoffrey Unsworth. Música: John Williams. Montaje: Stuart Baird, Michael Ellis; Michael Thau [director’s cut]. Diseño de producción: John Barry. Directores de 2ª unidad: John Barry, André De Toth, Peter Duffell, John Glen, David Lane, Robert Lynn, David Tomblin. FX: Derek Botell (efectos de vuelo), Colin Chilvers (supervisor creativo, director de fx), Duke Ferris (pinturas matte), David Lane (coordinador visual), Les Bowie (supervisor creativo de mattes y composiciones), Denis Rich (diseñador de efectos visuales), Zoran Perisic (efectos zoptic), Wally Veevers (sistemas de vuelo, procesos de proyección), John Inglis (supervisor de efectos visuales), Denys N. Coop (director creativo de procesos fotográficos)… Intérpretes: Marlon Brando (Jor-El), Gene Hackman (Lex Luthor), Christopher Reeve (Superman / Clark Kent), Ned Beatty (Otis), Jackie Cooper (Perry White), Glenn Ford (Pa Kent), Trevor Howard (primer anciano), Margot Kidder (Lois Lane), Jack O’Halloran (Non), Valerie Perrine (Eve Teschmacher), Maria Schell (Vond-Ah), Terence Stamp (general Zod), Phyllis Thaxter (Ma Kent), Susannah York (Lara), Jeff East (joven Clark Kent), Marc McClure (Jimmy Olsen), Sarah Douglas (Ursa), Harry Andrews (segundo anciano), Lee Quigley (bebé Kal-El), Aaron Smolinski (bebé Clark Kent), Diane Sherry (Lana Lang), Larry Hagman (mayor), Noel Neill (madre de Lois Lane), Vass Anderson, John Hollis, James Garbutt, Michael Gover, David Neal, William Russell, Penelope Lee, John Stuart, Alan Cullen, Jeff Atcheson, Brad Flock, David Petrou, Billy J. Mitchell, Robert Henderson, Larry Lamb, James Brockington, John Cassady, John F. Parker, Antony Scott, Ray Evans, Sue Shifrin, Miquel Brown, Vincent Marzello, Benjamin Feitelson, Lise Hilboldt, Leueen Willoughby, Jill Ingham, Pieter Stuyck, Rex Reed, Weston Gavin, Steve Kahan, Ray Hassett, Randy Jurgensen, Matt Russo, Colin Skeaping, Bo Rucker, Paul Avery, David Baxt… Nacionalidad y año: Estados Unidos, Reino Unido 1978. Duración y datos técnicos: 143 min. (estreno) / 127 min. (edición vídeo 1980) / 151 min. (restauración 2000) color 2.35:1 35 mm y 70 mm (inflado).

 

A la hora de analizar Superman, el film, la labor de Donner es lo que queda por encima de todo, pese a que en una producción de estas características la gente que participó también es fundamental para los logros de la misma. Richard Donner venía de hacer un film de éxito como fue La profecía, una obra muy diferente a la presente, pero que, a nuestro juicio, entre ambas conforman lo más alto que ha hecho el realizador en toda su carrera. Tras éstas, diversas cintas suyas gozan hoy día la categoría de “entrañables” o “de culto”, como son Lady Halcón (Ladyhawk) o Los Goonies (The Goonies), ambas de 1985, pero ni de lejos pueden considerarse del nivel de las referidas. Y a partir del enorme éxito popular de Arma letal su carrera fue cayendo en picado. Y eso que Superman tampoco es una película perfecta.

La obra se ve divide en una serie de set pièces diferenciadas, que le impiden alcanzar una homogeneidad global; tenemos el episodio en Krypton, el de Smallville, el interludio de Kal-El cuando crea la Fortaleza de la Soledad y su aprendizaje, la primera noche de Superman (en los títulos de crédito incluso merece un destacado), todo lo que atañe a la redacción del Daily Planet y, por último, la trama concerniente a Lex Luthor. Pero no hay algo que logre ensamblar con homogeneidad todo ello entre sí y conforme una unidad.

El prólogo en Krypton dimana una muy interesante frialdad; concebir el planeta por medio de esos tonos blancos hace emerger esa parte muy distinta al resto, contraponiendo el carácter “cálido”, apasionado, de los terrestres con la distante actitud de los kryptonianos. Más tarde habrá una ligazón con ello en la creación de la Fortaleza de la Soledad: esta es concebida con los mismos tonos que el planeta originario, de ahí el aspecto poco acogedor de la misma, pues reproduce un mundo muy diferente al nuestro.

El episodio en Smallville es justo lo opuesto al anterior: pura emoción y sentimiento, y los colores cálidos y dorados de Kansas toman protagonismo por medio de una espléndida fotografía (última labor del fallecido Geoffrey Unsworth). Esta parte es la mejor de toda la película, y Donner alcanza unas cotas de lirismo que nunca más logrará. Excelente el plano de la muerte de papá Kent, con la cámara manteniéndose discreta en la lejanía, como avergonzada de inmiscuirse en la privacidad de los personajes. Toda esta parte está caracterizada por una serie de elegantes travellings y movimientos de grúa que otorgan ese tono emocional buscado.

La llegada de Clark a Metrópolis (que tiene una Estatua de la Libertad, igual que Nueva York) y la primera noche de Superman nos pone en situación sobre lo que después llegará. Pese a lo realmente interesante que es este apartado, así como los previos, no puede sino dar la sensación de resultar todo ello prolegómenos, que el desarrollo de la película no ha comenzado aún. Es un fallo de guion y montaje muy acusado, y el film se ve resentido por ello.

Esta parte ofrece, al fin (a los cincuenta minutos de metraje), a Christopher Reeve, componiendo su espléndida labor dual; mucho tiempo tardó la crítica (y gran parte del público, en especial el renuente a este tipo de filmes) en estimar la valía de este gran actor, pero todo su potencial ya está explotado ahí. Excelente el momento, ya avanzada la película, cuando Clark decide informar a Lois de su identidad: el cambio de compostura y de la inflexión de voz ofrecen, en un único plano, una conversión total de un personaje a otro. Reeve enfocó a Clark Kent y Superman como dos personalidades distintas, pero al tiempo complementarias. Pocos actores son capaces de realizar esto con convicción.

En cuanto surge Otis y suena la burlesca música de John Williams, parece como si algo se hundiera. Los momentos humorísticos con Clark Kent son tiernos y entrañables, pero las gracietas de Otis y Luthor (qué forma de desperdiciar un actor tan admirable como Gene Hackman) lastran el film por completo; se puede dar un tono ligero, poco trascendente, pero lo que aquí se hace es directamente variar el registro que tenía la película y convertirla en su propia parodia. El humor de ambos personajes es chusco, elemental, pueril. Parece como si la aproximación al cine de superhéroes solo se pudiera hacer en ese tono. Convertir a Lex Luthor, gran archienemigo de Superman, en un payaso, lo único que consigue es quitar todo el ímpetu a la película y su personaje principal. Y es que, siendo Superman un ser tan todopoderoso, ¿cómo puede nadie considerar que Luthor sea un enemigo a su altura? Físicamente, no, desde luego, pero es que aunque refiera que tiene un cociente intelectual de doscientos, las pruebas que se exponen parecen contradecirlo, no solo por su actitud infantil en muchas ocasiones, sino también por confiar en un ser tan estúpido como Otis para misiones cruciales (véase la patética escena del saboteo de los misiles).

La polémica secuencia de la muerte y resurrección de Lois también parece muy traída por los pelos. Creemos que no hubiese sido necesario llegar a este punto, y hubiera habido un clímax emocionante con Superman rescatándola en el último instante, antes de quedar totalmente despachurrada. El Hombre de Acero vuela alrededor de la Tierra, a una velocidad increíble, provocando que esta frene y, luego, comience a rotar en dirección contraria. Admitamos esa licencia sin que ello provoque catástrofes inconmensurables en todo el planeta, y que la acción, en verdad, ocasione que el tiempo retroceda. La presa no se rompe, y Lois no cae en la falla. Superman vuelve a ese presente, y llega junto a la periodista cuando el coche se estropea. Sin embargo, una vez ahí, todo debiera volver a suceder igual que siempre: la presa se rompe, la falla se abre y Lois vuelve a caer en ella. Superman no ha cambiado el curso del tiempo, solo ha retrocedido a un momento previo.

Este último elemento, pese a todo, es circunstancial, y podríamos tomarlo como una licencia fantástica dentro de un film que, no lo olvidemos, es de ciencia ficción. Sin embargo, el humor chocarrero y simplista con que se adorna esa última parte (¿culpa de Mario Puzo, de los Newman, de Benton?), así como esa construcción a base de set pièces, impiden que Superman, el film sea la grandiosa película que podría haber sido.

 

Anécdotas

  • El guionista inicialmente previsto era el excelente William Goldman.
  • El primer director elegido fue Richard Lester, seguido de Steven Spielberg, y finalmente comenzó a rodar Guy Hamilton. Cuando por problemas de fisco este no pudo proseguir el rodaje, fue reemplazado por Richard Donner, que comenzó a partir de cero.
  • Actores pensados para incorporar a Superman: Sylvester Stallone, Burt Reynolds, Warren Beatty, James Caan, Kris Kristofferson, Nick Nolte, Robert Redford, Arnold Schwarzenegger, Jon Voight, Bruce Jenner, Clint Eastwood, Patrick Wayne, Christopher Walken, James Brolin, Lyle Waggoner, Perry King, Richard Gere, Charles Bronson, Ryan O’Neil o Cassius Clay.
  • Actrices pensadas para incorporar a Lois Lane: Anne Archer, Lesley Ann Warren, Deborah Raffin, Susan Blakely y Stockard Channing.
  • Secuela: Superman II (Superman II, 1980), de Richard Lester [y Richard Donner].
  • Estrenada en Estados Unidos el 15 de diciembre de 1978 masivamente, tras diversos preestrenos en distintas localidades, comenzando el 10 de diciembre en Washington D.C. En España se estrenó el 8 de febrero de 1979.

 

Carlos Díaz Maroto & Luis Alboreca

(Madrid. España)

 

CALIFICACIÓN: ***

  • bodrio * mediocre ** interesante *** buena **** muy buena ***** obra maestra