Denise Platt siente que su vida es un vacío, y está en constante enfrentamiento con su marido, al que le exige más compromiso. Todo ello cambia cuando un día, repentinamente, una zona de su barrio se ve trasladada al pasado, miles de años atrás, y es rodeado por un pantano poblado por monstruos prehistóricos.

Dirección: David Robert Mitchell. Producción: Bad Robot, Good Fear Content, Jackson Pictures, Tommy Harper Productions, Warner Bros. Discovery. Productores: J. J. Abrams, Jon Cohen, Tommy Harper, Matt Jackson, Hannah Minghella, David Robert Mitchell. Co-productor: Michael Salven. Productores delegados: Chris Bender, Pete Chiappetta, Andrew Lary, Joanne Lee, Leeann Stonebreaker, Anthony Tittanegro, Jake Weiner. Guion: David Robert Mitchell. Fotografía: Mike Gioulakis. Música: Michael Giacchino. Montaje: John Axelrad. Diseño de producción: Maya Shimoguchi. FX: J. D. Schwalm (supervisor de efectos especiales), Dan Gray, Caitlin McGann, Thomas Neugebauer, Victoria Tracconi (coordinadores de efectos visuales), Industrial Light & Magic (ILM) (efectos visuales). Intérpretes: Anne Hathaway (Denise Platt), Ewan McGregor (Greg Platt), Maisy Stella (Audrey Platt), Christian Convery (Brian Platt), Jordan Alexa Davis (Jeannette Christiansen), P. J. Byrne (Mel Jacobs), Hudson Meek (Kaden Tucker), Anne Gee Byrd (Mrs. Huddleston), Emily Kuroda (Mrs. Valcourt), Simms May (Zachary), Grayson Thorne Kilpatrick, Pilot Bunch, Walker Russell, Hugo Silver, Michael-Christian Moore, David Alexander Kaplan, Christopher A. Martin, Denitra Isler, Isabella Aparicio, Marian Green, Scott Deal, Callie McClincy, Andrea Frankle, Scott Andersen, Chris Coy, Bethany Anne Lind, Johann Mikaiel, Savanna Renee… Nacionalidad y año: Estados Unidos 2026. Duración y datos técnicos: 99 min. – color – 1.90:1 (algunas escenas en la versión IMAX) / 2.39:1 – DCP Digital Cinema Package.

 

David Robert Mitchell hizo un cortometraje denominado Virgin (2002), y después el largo El mito de la adolescencia (The Myth of the American Sleepover, 2010), una comedia romántica sobre un grupo de chavales en el metro de Detroit durante un fin de semana. Sin embargo, la que supuso un auténtico lanzamiento a nivel autoral fue su siguiente cinta, It Follows (It Follows, 2014), una cinta de terror incómoda, que también, en cierta manera, explora el mundo de la adolescencia desde visiones no habituales. Como puede verse, Lo que esconde Silver Lake (Under the Silver Lake, 2018) tardó unos cuantos años en llegar, y es una especie de thriller independiente, con un sabor bastante cercano al cine de David Lynch, y una lectura que incursiona en lo fantástico. El final de Oak Street (The End of Oak Street, 2026) ha tardado aún más en llegar, aunque lo cierto es que ahora se acumulan unas cuantas obras más: en rodaje tenemos They Follow, que por el título deja a las claras que es una continuación de It Follows, ambientada diez años después, y que vuelve a contar con Maika Monroe; y después tiene en preproducción Evergreen Pines and the Fading Summer, que semeja una extravagancia protagonizada por Jim Carrey.

   

A cualquiera que haya seguido la carrera de Mitchell puede que le parezca raro un producto como El final de Oak Street, una cinta de monstruos producida por J. J. Abrams, y que ofrece una estética que podría recordar a películas como Poltergeist – Fenómenos extraños (Poltergeist, Tobe Hooper, 1982) o E.T. – El extraterrestre (E.T. the Extra-Terrestrial, Steven Spielberg, 1982) —la acción transcurre precisamente en 1982—. En una conferencia de prensa en el Festival de Cannes, en 2018, y con respecto a Lo que esconde Silver Lake, el director manifestó: «Comenzó cuando mi esposa y yo estábamos hablando y mirando las casas de las colinas de Los Ángeles y nos preguntamos: “¿Qué pasa realmente ahí arriba?”». Esto podría ser lo mismo que Mitchell podría referir sobre la presente.

El final de Oak Street arranca con una fiesta en el barrio, donde todo el mundo parece muy feliz y se quiere mucho, pero pronto Mitchell nos hace un aparte y nos muestra el matrimonio formado por Denise Platt (la ubicua Anne Hathaway) y Greg Platt (el recuperado, diríase, Ewan McGregor); sus hijos, la adolescente Audrey (Maisy Stella) y el preadolescente Brian (Christian Convery), ya están cansados de sus continuos enfrentamientos, y ahora están discutiendo nuevamente. Él es un hombre sencillo, sin ambiciones, que parece incapaz de aspirar a algo más que a ser repartidor de pizzas; ella, por su parte, quiere escapar de esa vida gris, y está escribiendo una novela (al parecer, buena) donde se describe huyendo de ese mundo, aunque ella lo defina como «una ficción».

Bueno, pues su sueño se cumple. Escapa de la gris cotidianidad para verse trasladada a un mundo de emoción y peligro, donde su barrio, tan bonito él, tan idílico él, se ve trasladado en medio de un pantano prehistórico habitado por una infinidad de dinosaurios, que empiezan a incursionar en su realidad, trastocando, por supuesto, todo su mundo. Esto está teñido de mucha ironía y un sentido de la maravilla que podría representar una versión alargada y lujosa de un episodio de La dimensión desconocida (The Twilight Zone, 1959-1964)[1]. El propio titular de una reciente entrevista en Fotogramas, versión digital, aclara nuevamente la idea del director: «El miedo a que mis padres se divorciaran me angustiaba tanto que me iba a dormir deseando que al despertar mi barrio estuviera invadido por aliens y monstruos».

Lo mejor de la película es el lenguaje cinematográfico que Mitchell emplea, una caligrafía excelsa, intensa, donde emplea de forma excepcional la profundidad de campo, utilizando de forma constante la técnica denominada split diopter, que consiste en mostrar en un mismo plano dos elementos distantes pero enfocados, que destaca principalmente en la escena en la cual la familia, sentada en el suelo, discute lo que acontece en el barrio, y donde tenemos un escorzo en primer plano a uno de los chavales, y más detrás, en un plano medio, a uno de los progenitores (o viceversa), todo ello perfectamente enfocado, representando, de alguna manera, la comunicación entre ellos que hasta ese momento no se había producido, ahora al fin clara y diáfana.

Todo ello, gracias a la producción lujosa —85 millones de dólares de presupuesto— que expone el resultado con una prestación industrial de primera. La excelente fotografía de Mike Gioulakis —habitual en la filmografía de Mitchell, pero también en la de M. Night Shyamalan— otorga una brillantez a las imágenes que ayudan a ofrecer un curioso contraste con lo que está mostrando, en una especie de variante fantástica de una película de planteamientos dramáticos similares como es La tormenta de hielo (The Ice Storm, Ang Lee, 1997), pero en tono irónico.

A medida que el tiempo pasa, la calidad de los efectos especiales mejora de modo sorprendente de mes a mes, diríase. Mucha gente ha comparado la presente con la saga iniciada con Jurassic Park – Parque Jurásico (Jurassic Park, S. Spielberg, 1993), por el mero hecho de que en ambas salen dinosaurios, aunque el planteamiento es muy diferente. De igual modo que aquella ya lejana cinta de Spielberg fue revolucionaria en lo que respecta a representar las criaturas prehistóricas, esta hace otro tanto, con cámaras en permanente movimiento, con los actores interactuando con las bestias, y unos y otros interceptados por elementos físicos en el escenario. La brillantez de estas escenas es apabullante.

Es una lástima que el final desmorone un tanto todo lo que se ha desarrollado hasta ese momento, todo en aras de ofrecer un final feliz y acomodaticio, y con no poca trampa de guion de por medio, aprovechando lo fantástico de la premisa. Yo, sinceramente, esperaba un final oscuro, desazonador, terrible, pero imagino que eso no es comercial. En todo caso, queda una película muy divertida, y muy brillante visualmente, que además contiene más sustancia de lo que aparenta en su superficie.

 

Anecdotario

 

  • Título de rodaje: Flowervale Street.
  • Título en Argentina y México: El final de la calle Oak.

  • Presupuesto estimado: 85 millones de dólares.
  • Rodada entre el 22 de marzo y el 4 de junio de 2024 en los Electric Owl Studios, en Decatur, Georgia, así como en Atlanta, Georgia, Estados Unidos y en Londres, Inglaterra, Reino Unido.
  • El logotipo de apertura de Warner Bros. Pictures utiliza el diseño de la década de 1980 para mantener la coherencia con el escenario de 1985 de la película.
  • Oscar Isaac iba a haber sido el protagonista masculino, pero después se retiró y fue reemplazado por Ewan McGregor.

  • Anne Hathaway era fan del director David Robert Mitchellde la película anterior It Follows (It Follows, 2014), y quería trabajar con él.
  • Estrenada en Estados Unidos y en España el 14 de agosto de 2026.

 

Carlos Díaz Maroto (Madrid. España)

 

CALIFICACIÓN: ***

  • bodrio * mediocre ** interesante *** buena **** muy buena ***** obra maestra

 

[1] O, para ser más precisos, el primero de sus reboots, Más allá de los límites de la realidad (The Twilight Zone, 1985-1989).