En un laboratorio secreto del gobierno tienen encerrada a Sil, una criatura creada a partir de la combinación de ADN humano y una fórmula extraterrestre que fue enviada a la Tierra tiempo atrás. El jefe del proyecto, Fitch, decide acabar con la vida de ese ser, pero este escapa del lugar y llega a Los Ángeles, infiltrándose entre los humanos, ahora que parece tener el aspecto de una mujer de veintipocos años. Fitch reúne un equipo variado para atraparla.

Dirección: Roger Donaldson. Producción: Metro-Goldwyn-Mayer (MGM). Productores: Dennis Feldman, Frank Mancuso Jr. Productor delegado: David Streit. Productor asociado: Mark Egerton. Guion: Dennis Feldman. Fotografía: Andrzej Bartkowiak. Música: Christopher Young. Montaje: Conrad Buff IV. Diseño de producción: John Muto. FX: H. R. Giger (diseño de Sil), Steve Johnson (creador de criaturas y efectos de maquillaje), Richard Edlund (supervisor de efectos visuales), Mann Consulting Multimedia, Boss Film Studios, Sight Effects, Steve Johnson’s XFX. Intérpretes: Ben Kingsley (Xavier Fitch), Michael Madsen (Preston ‘Press’ Lennox), Alfred Molina (Dr. Stephen Arden), Forest Whitaker (Dan Smithson), Marg Helgenberger (Dra. Laura Baker), Natasha Henstridge (Sil), Whip Hubley (John Carey), Anthony Guidera (Robbie Llywelyn), Jordan Lund (ayudante), Esther Scott (Angela Cardoza), Shirley Prestia (Drs. Victoria Roth), Michelle Williams (Sil de niña), Dana Hee (Sil con traje alienígena), Kurtis Burow (niño alienígena), William Utay, Gary Bullock, Matthew Ashford, Patricia Belcher, Richard Fancy, Marliese Schneider, Don Fischer, David Selburg, Melissa Bickerton, Scott McKenna, Virginia Morris, Jayne Luke, David K. Schroeder, David Jensen, Jimmy Chunga… Nacionalidad y año: Estados Unidos 1995. Duración y datos técnicos: 108 min. – color – 2.39:1 – 35 mm.

 

Existen muchas, demasiadas películas que parten de una premisa muy atractiva, pero que después derivan en un guion que no sabe aprovechar esas posibilidades. Species – Especie mortal (Species, 1995) es una de ellas. Este guion es obra de Dennis Feldman, cuyo debut se produjo con la comedia Un chico como todos (Just One of the Guys, Lisa Gottlieb, 1985), sobre el clásico tema de una muchacha que se hace pasar por hombre. Le siguió otra comedia, esta con elementos fantásticos, El chico de oro (The Golden Child, Michael Ritchie, 1986), con Eddie Murphy, y a continuación vino Operación especial (Real Men, 1987), que él mismo dirigió; otra comedia, con Jim Belushi y John Ritter, y con extraterrestres de por medio.

Fue durante la preparación de esta película cuando se le ocurrió la idea para Species. Documentándose, leyó un artículo de Arthur C. Clarke donde este planteaba las escasas posibilidades de que una nave espacial cruzara la inmensidad cósmica y llegara a la Tierra, debido a cuestiones de distancia y velocidad. Feldman consideró entonces que el contacto podría establecerse mediante información, enviando una secuencia de ADN para elaborar aquí mismo una entidad extraterrestre. Esa idea, por cierto, ya se presenta en la mítica miniserie de televisión A for Andromeda (Michael Hayes, 1961), concebida a partir de una idea del astrónomo y novelista Fred Hoyle. La serie está hoy desaparecida, como tantas otras producciones de la BBC, pero hace relativamente poco se hizo un remake en forma de telefilm, El proyecto Andrómeda (A for Andromeda, John Strickland, 2006), con Tom Hardy y Charlie Cox.

A partir de ahí Feldman desarrolló un guion llamado The Message, concebido inicialmente como un police procedural, donde un genetista crea al alienígena y su trabajo es interrumpido por el gobierno, lo que obliga a un biólogo y un agente de policía a salir en busca de la criatura. Sin embargo, Feldman consideró que su libreto adolecía de falta de credibilidad, y sustituyó a esos personajes por un equipo gubernamental. Reelaboró entonces el material en un guion especulativo en 1993 y lo presentó al productor Frank Mancuso Jr., que lo había contratado previamente para un proyecto que no saldría adelante. A Mancuso le interesó, y a MGM también. Tras algunas discusiones presupuestarias, la propuesta recibió luz verde y se contrató como director a Roger Donaldson.

Donaldson, nacido en 1945, pertenece a esa característica generación de realizadores australianos que alcanzaron proyección internacional gracias al sólido trabajo desarrollado en su país natal, en este caso, y de forma destacada, Sleeping Dogs [vd: Perros de presa, 1977] y Acorralado en el infierno (Smash Palace, 1981). En virtud a esas labores fue reclamado por la industria hollywoodiense, donde debutó con la discutible Motín a bordo (The Bounty, 1984), para la cual fue requerido por Dino De Laurentiis una vez David Lean abandonó el proyecto. El cine que Donaldson ha hecho en Estados Unidos no puede calificarse de malo, pero sí resulta impersonal y falto de entusiasmo, carente de rasgos distintivos que lo eleven por encima de una manufactura simplemente correcta. El director consideraba que aún no había explorado el terreno de los efectos especiales, por lo que pidió a su representante trabajar en un proyecto de esas características. Así fue como Species llegó a sus manos.

Resulta llamativa la preocupación de Feldman por la supuesta «falta de credibilidad» de su primer borrador cuando el definitivo adolece precisamente de ese mismo problema. La película presenta a un equipo gubernamental que, tras recibir un mensaje del espacio exterior con instrucciones para crear un híbrido entre humano y extraterrestre, decide eliminar a la criatura resultante, que posee la apariencia de una muchacha de unos trece años pese a contar apenas con tres meses de existencia. La «chica», sin embargo, escapa, y el líder del grupo, Xavier Fitch (Ben Kingsley), organiza un equipo de búsqueda y destrucción formado por el antropólogo Stephen Arden (Alfred Molina), la bióloga molecular Laura Baker (Marg Helgenberger), el psíquico Dan Smithson (Forest Whitaker) y el mercenario Preston ‘Press’ Lennox (Michael Madsen).

Dado el carácter de la misión, la presencia de una bióloga y, sobre todo, la de un mercenario, resultan comprensibles. Más enigmática resulta la utilidad de un antropólogo, y el desarrollo de la historia acaba dejando en evidencia esa misma cuestión. En cuanto al psíquico, se trata de un evidente recurso de guion destinado a hacer avanzar la trama con facilidad y a funcionar como un deus ex machina capaz de resolver innumerables situaciones. Resulta curioso, sin embargo, que sea precisamente el personaje mejor resuelto a nivel interpretativo, no tanto por cómo está escrito como por el retrato que construye Forest Whitaker: un individuo sensible, retraído y encerrado en sí mismo al percibir que nadie lo comprende. El resto de los intérpretes parecen sencillamente perdidos, y ni siquiera actores tan competentes como Alfred Molina o Ben Kingsley transmiten la sensación de saber qué hacen allí —el propio Kingsley necesita incluso recurrir a lágrimas de glicerina para fingir el llanto—.

La trama, por lo demás, resulta completamente desatinada. Se limita a mostrar al híbrido desplazándose de un lugar a otro en busca de apareamiento mientras el heterogéneo equipo llega siempre demasiado tarde y se dedica a ratificar lo evidente. En cierto momento, el psíquico entra en un vagón de tren donde yace un cadáver y exclama: «Aquí ha sucedido algo terrible». Así transcurre todo el metraje, entre diálogos absurdos y situaciones aún más absurdas. La película acumula sexo, violencia y efectos especiales, pero lo hace sobre una historia que hace aguas por todas partes: sin credibilidad, sin fuerza dramática y sin la menor lógica evolutiva. Fitch no parece precisamente un hombre brillante para dirigir una misión de semejante importancia, y el equipo que lidera transmite más bien la impresión de ser un grupo de aficionados incapaces de desenvolverse en una situación semejante.

La puesta en escena de Donaldson tampoco contribuye demasiado a mejorar el conjunto. Su narrativa resulta agarrotada, carente de ritmo, y convierte la película en una experiencia pesada y aburrida cuando debería aspirar, por encima de todo, al entretenimiento. Hay algunos toques de humor deliberados y muchos más involuntarios. Así pues, lo único que termina ofreciendo la película son los desnudos de Natasha Henstridge —convertida aquí en mito por razones extracinematográficas, ya que como actriz resulta francamente desastrosa— y las creaciones de H. R. Giger, que aportan a los efectos especiales esas características texturas sexuales y cibernéticas tan propias de su imaginario. Nada más.

Anecdotario

  • Título en Argentina, México y Uruguay: Especies.
  • En 1995, en el Festival de Sitges fue premiada a los mejores efectos especiales. Ese mismo año, los premios de la revista Sci-Fi Universe la galardonaron al mejor maquillaje. Y en los premios The Stinkers Bad Movie Natasha Henstridge fue nominada a peor actriz. En 1996, la Academy of Science Fiction, Fantasy & Horror Films la nominó en las categorías de mejor película de ciencia ficción (ganó 12 monos), maquillaje y efectos especiales. Y en los Fangoria Chainsaw fue nominada los efectos de maquillaje y la música.
  • Rodada entre el 21 de agosto y el 23 de noviembre de 1994.
  • Presupuesto estimado: 35 millones de dólares.

  • Durante la producción, MGM optó por no rodar la secuencia del tren para mantener bajos los costos. H. R. Giger no estaba dispuesto a aceptarlo, así que gastó cien mil dólares de su propio dinero para financiar la secuencia.
  • El artista H. R. Giger había previsto más etapas de la transformación de Sil, pero la película solo empleó la última. Giger también imaginó a Sil brillando con un calor rojo anaranjado, volviéndose más y más caliente a medida que se enfadaba o se sentía más amenazada. El estudio afirmó que tal cosa sería imposible, y cuando Giger hizo diseños de prueba para demostrar que se podía hacer, aun así se negaron.
  • Roger Donaldson dijo que el primer montaje de Conrad Buff IV duraba dos horas y siete minutos, y tenía una secuencia de acción final y una batalla con Sil diferentes.
  • Michael Madsen una vez afirmó que era una de las pocas películas que había hecho de las que estaba orgulloso.

  • A Pierce Brosnan le ofrecieron un papel en esta película, pero lo rechazó por problemas de agenda con GoldenEye (1995).
  • Arnold Schwarzenegger se interesó brevemente por el guion, pero estaba claro que el presupuesto no se lo podía permitir.
  • Aparte de las tres actrices que hacen de Sil, el habitual actor de doblaje Frank Welker hace los efectos sonoros de la criatura. Dijo que era uno de los más agotadores para sus cuerdas vocales, pero que de todos modos se divirtió mucho.
  • Tanto el director de fotografía, Andrzej Bartkowiak, como el realizador, Roger Donaldson, efectúan cameos como transeúntes.
  • El dibujante conceptual y de cómics Ricardo Delgado fue contratado para hacer el storyboard y elaborar los conceptos iniciales de Giger.
  • Dark Horse publicó una adaptación al cómic de cuatro números escrita por Dennis Feldman, el guionista de la película, y dibujado por Jon Foster. Le siguieron otros dos cómics: «Species: Human Race», de cuatro números, de Dark Horse, en la que aparece un extraterrestre macho, y el especial de una sola emtrega «Species: Offspring», de Avatar Press, en el que aparece la propia Sil.

  • Se hizo una novelización obra de Yvonne Navarro.
  • Secuelas:

Species II – Especie mortal II (Species II, 1998), de Peter Medak.

Species III – Especie mortal III (Species III, 2004), de Brad Turner [telefilm].

Species IV: El despertar (Species: The Awakening, 2007), de Nick Lyon [telefilm].

  • Estrenada en Estados Unidos el 7 de julio de 1995 y en España el 16 de octubre de 1995.

 

Carlos Díaz Maroto (Madrid. España)

 

CALIFICACIÓN: *½

  • bodrio * mediocre ** interesante *** buena **** muy buena ***** obra maestra